De cara a las elecciones presidenciales de 2026, el panorama político comienza a definirse con varios aspirantes que ya están mostrando sus propuestas. Juan Manuel Galán es un político, internacionalista y dirigente colombiano, quien actualmente se perfila como uno de los candidatos presidenciales más visibles de cara a las elecciones 2026. Se presenta bajo una propuesta de centro, donde hace énfasis en la transparencia, la participación ciudadana y el papel del Estado como garante de oportunidades y justicia social. Galán nació el 29 de julio de 1972 en la ciudad de Bogotá, en el núcleo de una de las familias más influyentes del liberalismo colombiano, debido a que es el hijo mayor del dirigente político Luis Carlos Galán Sarmiento, asesinado en 1989 cuando era precandidato presidencial, y de Gloria Pachón, periodista y diplomática. Realizó su educación secundaria en el Instituto Pedagógico Nacional de Bogotá, donde se graduó el mismo año de la muerte de su padre; por ello continuó su formación en Francia, donde obtuvo un certificado de estudios políticos en París, una licenciatura y una maestría en Política Internacional. Una vida de legado político Juan Manuel creció bajo la influencia del oficio de su padre, Luis Carlos Galán, quien es el fundador del movimiento político Nuevo Liberalismo, y se convirtió en una figura central en la lucha contra el narcotráfico en los años ochenta. La carrera política de su padre terminó trágicamente cuando fue asesinado durante un acto de campaña en Soacha el 18 de agosto de 1989, un evento que marcó profundamente la vida de Juan Manuel y su familia. Tras el asesinato, la familia se trasladó a Francia, donde Juan Manuel continuó con su educación. La experiencia en el exilio, lejos de la política, consolidó en él la convicción de regresar a Colombia para continuar con el legado de su padre, como motivo para su compromiso con la vida pública. Trayectoria profesional y política Galán ha tenido una carrera diversa, la cual combina la gestión pública, el periodismo, la academia y la política parlamentaria. Su inicio en la gestión pública estuvo de la mano del gobierno de Andrés Pastrana como viceministro de Educación y de la Juventud de 1998 al 2000, donde lideró iniciativas orientadas a la inclusión de los jóvenes en políticas de participación, educación y empleo; de ello logró la promoción de ferias laborales juveniles y la creación de consejos municipales de juventud en varias ciudades del país. Tiempo después fue elegido al Senado en tres periodos consecutivos desde 2006 a 2018, como miembro del Partido Liberal. Durante su periodo en el Congreso se destaca la iniciativa de la Ley 1566 de 2012, la cual redefine el enfoque de la política de drogas en Colombia al tratar el consumo problemático de sustancias psicoactivas como un asunto de salud pública, lo que marcó un cambio hacia políticas dirigidas sobre los derechos humanos y tratamiento médico, en lugar de la criminalización de manera estricta. Nuevo Liberalismo Tras años de consolidación política, el Nuevo Liberalismo renació en 2021, proyecto impulsado por Juan Manuel Galán, en compañía de su hermano Carlos Fernando Galán, con la intención de recuperar y revitalizar las ideas de renovación democrática, la lucha contra la corrupción y la modernización del Estado que caracterizaron a su padre. Aspiración presidencial En 2025, Juan Manuel formalizó su candidatura presidencial para las elecciones de 2026, bajo la bandera del Nuevo Liberalismo, donde se alinea con varios ideales del partido, como la defensa de la transparencia política, la ampliación de oportunidades económicas y una agenda de centro, la cual busca articular en alianza con otros sectores moderados, como lo demuestra la participación de La Gran Consulta por Colombia, en compañía con otros aspirantes a la presidencia. Juan Manuel se ubica en un espectro político de centro moderado, con propuestas que buscan balancear la justicia social a través de la competitividad económica y derechos individuales, dentro de sus posturas públicas está: la política de drogas con enfoque en salud pública; la transparencia y rendición de cuentas con énfasis en combatir el clientelismo y fortalecer a las instituciones públicas; y, la cohesión ciudadana, por un país menos polarizado y más participación activa en los territorios históricamente desentendidos.