“Mi gobierno es incluyente y participativo”
“Mi gobierno es incluyente y participativo” Vanessa Bolívar, la actual alcaldesa de Ponedera, es profesional en Finanzas y se ha especializado en Gestión Pública. En el presente, se encuentra cursando una maestría en Desarrollo y Gestión de Empresas Sociales. Ha gobernado Ponedera en los últimos tres años y medio con tesón, mano firme y total dedicación para dar soluciones lo antes posible a las necesidades de los habitantes del municipio en salud, educación, vivienda e infraestructura vial. La alcaldesa de Ponedera, Vanessa Bolívar, es la más joven del país. Sin embargo, eso no ha sido obstáculo para desempeñar su papel como mandataria de manera eficiente y organizada, lo que ha redundado en beneficio de la población. Una posición estratégica, que lo ha convertido en un centro satélite, así como la rápida comunicación terrestre con la ciudad de Barranquilla, han sido fundamentales para que el municipio avance de manera acelerada en su desarrollo, durante los más de tres años de la administración. Desde Ponedera, un municipio que queda a 40 minutos de Barranquilla y que tiene más de 23 mil habitantes, su alcaldesa Vanessa Bolívar ha trabajado sin pausa para brindarle a su región mayores alternativas de progreso. Para conseguirlo, se propuso como meta volver el municipio mucho más productivo, sin dejar de lado la inversión social. Es por ello que entre sus obras se destacan la creación del Centro Vida para el adulto mayor, desde donde se propende la integración de los habitantes de la tercera edad; la entrega de 160 viviendas nuevas, construidas con apoyo de la Gobernación del Atlántico, así como el mejoramiento de 200 casas tanto en la zona urbana como rural, como parte de los esfuerzos de su administración por mejorar las condiciones de vida de la población. La infraestructura vial también ha sido foco de trabajo de la mandataria, que desde la alcaldía se ha encargado de recuperar una de las tres vías de acceso al municipio, la única que faltaba para garantizar una buena comunicación con otras zonas del departamento del Atlántico. “Desde allí se trasladan los cultivos, es mucho más fácil llegar a Santa Marta desde Ponedera que darse la vuelta por Plato. No solamente estamos mejorando la calidad de vida de los ponederenses, sino también de muchas personas del Magdalena que salen a través del municipio”, agrega. Una mujer que trabaja por las mujeres Con ayuda de la gobernación hoy Ponedera cuenta con la primera oficina de la mujer del Atlántico. La alcaldesa está segura que invertir en infraestructura traerá mejores condiciones de vida para su población Para la alcaldesa es fundamental que su trabajo esté centrado en buscar el bienestar de la mujer y la igualdad de sus derechos frente al hombre, pues sabe por experiencia propia las dificultades que puede enfrentar el género en los campos profesional y político. “Hemos tomado el riesgo de unos retos inmensos en cuanto a romper todas las barreras de pensamiento que muchas veces se tiene en los municipios, especialmente en una región machista, para poder incursionar en la política como mujer”, afirma. Por ello, se propuso evidenciar las falencias en el municipio en cuanto al trato que se le daba a la mujer, lo que la llevó a descubrir que no había una oficina dedicada a la población femenina donde pudiera acudir para denunciar cualquier comportamiento violento tanto físico como moral. “Sabemos que hay una comisaria de familia, que se maneja la infancia, adolescencia, juventud, y obviamente se reciben las denuncias de las mujeres, pero no se le hacía un seguimiento explicito”, asegura la mandataria, quien señala que a raíz de esa situación, se estableció la primera oficina de la mujer del departamento, en colaboración con la Gobernación. Allí se hace acompañamiento a las mujeres e ingreso, si es necesario, a un centro de protección. “Gracias a esa iniciativa todos municipios del departamento tienen oficina de la mujer. Eso nos hace sentir orgullosos, de que fuimos los pioneros en esa iniciativa. Y que se replicó en toda la región”. Con el fin de darle reconocimiento al género en el municipio, la administración local dio impulso al Festival del Bollo y del Frito, a raíz del cual cerca de 150 mujeres “se han capacitado, fortalecido y se les da la importancia con una labor que han desarrollado durante 20 o 30 años, pero que estaban invisibilizadas en el patio de su casa. No se sentían orgullosas ni había una persona que les reconociera la labor”, sostiene la alcaldesa. Productividad y desarrollo Gracias a la gestión de la alcaldesa Vanessa Bolívar, Ponedera se ha convertido en un municipio que avanza en productividad e inversión social. En el municipio parte de sus habitantes se especializan en la agricultura, pues se cultiva maíz, yuca, melón, patilla y guayaba. Sin embargo, esta actividad no había podido aprovecharse del todo, pues hace años que la zona contaba con un “elefante blanco”: una planta de procesamiento de frutas que nunca había entrado en funcionamiento. “Conseguimos un aliado estratégico en Casa Luker, a través de una filial que se llama FLP, ellos procesan mango y exportan pulpa a Europa. Entonces, hicimos una alianza muy importante y gracias a Dios logramos la reactivación de esa planta de frutas”, un hecho que ha traído mayor productividad a la región, pues más de 100 personas trabajan en las instalaciones, “es decir, estamos hablando de casi 500 personas que se están beneficiando de su reactivación”, destaca. Adicional a dicha actividad, los ponederenses también le aportan al desarrollo del área metropolitana de Barranquilla, capital del departamento del Atlántico, pues diariamente se trasladan a esta ciudad o a municipios como Malambo o Soledad para trabajar en la construcción, casas de familia y servicios generales, además de ayudar a sacar los productos agrícolas hacia las plazas de mercado o puntos de comercialización. La inversión es necesaria e importante A pesar de que los habitantes de Ponedera son pujantes y trabajadores, la mandataria tiene claro que sus acciones tienen que ir acompañadas de una alta inversión económica y social. “Hacemos









