En diciembre de 2023 la mesa directiva de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica anunció a Colombia como sede del evento en su decimosexta versión. Desde entonces, la ministra de Ambiente Susana Muhamad ha venido liderando los avances en la planeación de la cumbre en el país y posicionando a Colombia ante el mundo por su compromiso en la lucha por la defensa del planeta. Consolidó su liderazgo a nivel local, socializando los avances en la planeación de la cumbre, junto a las autoridades del Valle del Cauca, región anfitriona del encuentro y en lo internacional, posicionando al país ante el mundo por su compromiso en la lucha por la defensa del planeta.
La responsable de la política ambiental en Colombia considera que se debe hacer un esfuerzo de descarbonización en tiempo récord y acudir a un nuevo sistema económico, lo que implica una transformación de las relaciones sociales y productivas. También está convencida de la importancia de establecer alianzas para avanzar hacia la sostenibilidad lo antes posible. Por eso, ha insistido en que todos los ministerios, sobre todo las carteras de Transporte, Minas y Agricultura, son claves para que la transición energética en el país sea rápida. En diálogo con la revista El Congreso Siglo XXI, la ministra dio detalles sobre la organización de la COP16, lo que se espera de la cumbre mundial, la financiación y la protección de la biodiversidad, entre otros temas.
¿Cuáles serán las apuestas que liderará en la COP16?
Lo principal es que este portafolio lo vamos a llevar a una negociación internacional en un paquete de financiamiento mundial, porque el mundo debe valorar que nuestra re- solución de cuidar el territorio genera servicios ambientales estratégicos para el mundo en medio de la crisis que hoy enfrentamos a nivel global.
¿Por qué ha sido tan difícil un acuerdo mundial para reducir las emisiones de GEI?
Hemos sido capaces de ver lo que está causando el modelo de desarrollo (en el mundo). El reloj lo marca la ciencia, que nos dice que debemos hacer un esfuerzo de descarbonización en tiempo récord. Cambiar el modelo económico implica una transformación de las relaciones sociales y pro- ductivas. Debemos aprovechar nuestra riqueza natural para generar un bienestar social no destructivo con el medio ambiente.

¿Qué tan viable es lograr un verdadero compromiso para cuidar el planeta?
Hemos tenido un modelo económico extractivista causante de la crisis ambiental que estamos vi- viendo. Requerimos de tomar decisiones. Para que la transición sea justa debe haber un acuerdo sobre lo fundamental, pero que sea pragmático, claro y discutido con todos los segmentos de la sociedad. Es una transformación con dos pila- res: la generación de otros sectores que diversifiquen la economía y la reducción de la dependencia del petróleo. En 18 meses el Gobierno nacional ha construido un portafolio junto con los ministerios para la transición energética, que solo será exitoso si logramos articular a todos los actores de la sociedad. Generamos un portafolio de proyectos de inversiones reales y con- cretas, que tiene como objetivo orientar a Colombia hacia una economía baja en carbono, resiliente y biodiversa, alineado con los compromisos del país en reducir los gases de efecto invernadero (GEI) hacia el 2030. Tenemos que imprimirle a la actividad económica conocimiento, ciencia y tecnología. Tenemos 5 mil grupos de investigación en las universidades, los conocimientos de las comunidades indígenas y campesinas y la capacidad de emprendimiento e iniciativa de nosotros como colombianos.
¿Cuál es el papel de las comunidades en la realización de la COP16?
Uno de los puntos claves para la realización de la COP es el plan de trabajo para comunidades indígenas; esto implica la posibilidad de que tengan acceso a recursos internacionales de forma directa y una corresponsabilidad de los Estados en trabajar junto a ellos. Por eso, hicimos eventos previos con pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades campesinas, actores fundamentales porque en sus manos está la biodiversidad y quienes tendrán una participación muy importante en todos los espacios de la COP16.
¿Qué impacto ha tenido la cumbre en la población?
Es muy importante porque las comunidades se han preparado en cómo van a participar. También se incluyó a las mujeres y a las juventudes. Hay una gran apropiación social alrededor de la COP16 y esto es bien importante porque es la que nos permite avanzar.
¿Cómo se preparó el sector privado en Colombia?
El sector privado se ha unido con mucho entusiasmo. Van a estar presentes en la Zona Verde exponiendo iniciativas de economía sostenible. También hemos tenido una interacción muy productiva con los gremios, quienes van a estar representados en el día financiero y el día de negocios. Además, viene sector privado de todo el planeta a buscar oportunidades.
¿Qué tanto se ha cumplido con los objetivos pactados en la Cumbre anterior?
Hemos planteado unos objetivos estratégicos para el 2030. El primero de ellos tiene que ver con impulsar el crecimiento de la bioeconomía, generando empleos y oportunidades para la población. El segundo es restaurar cinco millones de hectáreas de la mano del Ministerio de Agricultura. El tercero consiste en establecer por lo menos 19 millones de hectáreas bajo planificación ambiental. El cuarto es aumentar a 34% los territorios terrestres y marítimos bajo estrategias de conservación y el quinto es impulsar la representación de los pueblos indígenas. Finalmente, tenemos una meta financiera que es movilizar 22 billones para la protección de la biodiversidad.

¿Cuál será el rol de la ciudadanía?
El ciudadano tiene una voz importante. Es un pacto con los actores. Hay que buscar alternativas de di- versificación económica junto a la gente. Hay resistencias y el Gobierno tiene que buscar el equilibrio entre el interés general y particular, sin sacrificar las metas del cambio; lo que pasa es que no se pueden cumplir a rajatabla, tenemos que hacer procesos de concertación y garantizar que durante la transición haya las condiciones de confianza y seguridad para avanzar, sobre todo en temas como la minería, donde tenemos un conflicto entre la protección del agua y la actividad minera.
Articulación institucional
La diversificación de la economía y el avance hacia una transición energética para preservar el eco- sistema en Colombia es una tarea de todos. Así lo ha dejado claro el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, quien reiteró que existe un compromiso gubernamental a fondo con la des- carbonización para reducir las emisiones de carbono en el país. En esa línea, desde esa cartera se ha desarrollado una hoja de ruta de transición energética justa que tiene que ver con el cambio de la matriz energética donde ya se tienen unos proyectos específicos, entre ellos el plan de energías renovables, la movilidad eléctrica y las comunidades energéticas, particularmente en zonas rurales. “Todos estos proyectos tienen un costo y pueden ser financiados tanto por la banca pública como por la privada o con recursos internacionales.
El objetivo es responder a esa necesidad de transformación económica, que ya se está avizorando en la salida del carbón de la economía de muchos países y de la caída de su demanda, situación que también estamos viendo con el petróleo, circunstancias que implican diversificar nuestra economía. Por eso, esto es una tarea de todos los ministerios y aquí se complementan la reforma rural, la productividad en el campo, la participación del sector transporte y todos los encadenamientos pro- ductivos para la bioeconomía”.
Transición hacia la eficiencia
La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, considera que el uso que se le dé a los suelos es fundamental para los objetivos de lograr una transición justa. “El portafolio del Ministerio no sería tal si no es- tuviéramos hablando de una agrologística, de procesos de restauración ecológica, de la estabilización de los territorios campesinos en la Amazonía, del sector agropecuario y, claramente, de proyectos fotovoltáicos que nos permitan ser más eficientes. Queremos que se le ponga valor no solo a la producción agropecuaria sino también a ese valor intrínseco que es producir de manera sostenible”, asegura la funcionaria. Según la ministra, se quiere hacer una transición de la ganadería extensiva a una más eficiente que “nos permita sintonizarnos con la crisis climática, donde entra a ju- gar la reforma agraria; la redistribución de las tierras subutilizadas dedicadas a ganadería extensiva, donde queremos resolver los conflictos de uso del suelo y pasar del uso ganadero al agrícola ahí donde los suelos tienen gran potencial”.
Modernización del parque automotor
Al unirse a la Feria de Economías para la Vida, el Ministerio de Transporte hizo énfasis en el portafolio de proyectos que serán clave para la descarbonización de la economía en el sector transportador. De acuerdo con informes oficiales, hoy en día existen 19 millones de vehículos responsables del 12% de las emisiones de gases de efecto invernadero. “Queremos hacer una modernización del parque automotor. Precisamente, en la Feria estamos lanzando nuestro Fondo de Ascenso Tecnológico, y quedó establecida una meta que es montar una estructura que acompañe la modernización. Uno de los objetivos es promover el ensamble de vehículos de cero y bajas emisiones. Queremos vincular a aliados del sector público y privado, ensambladores, bancos y entidades, para definir las metas. Otro propósito es avanzar en la intermodalidad; lograr más eficiencia en el transporte urbano, de carga y férreo”, sostuvo la ministra de Transporte, María Constancia García.
En detalle, la deforestación ha sufrido una caída significativa en Colombia durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro, ya que para el año 2022 se redujo en 29,1% y en 2023 en 36%, las dos cifras más bajas en la historia del país desde que se tiene registro. Estos resultados se han logrado gracias al trabajo constante y comprometido de las comunidades en los territorios y al Plan de Contención de la Deforestación que contempla acciones como el programa Conservar Paga, que entrega recursos económicos a las comunidades que protegen la selva; la agenda ambiental para la paz; el fortalecimiento institucional; la investigación criminal y el despliegue de la Fuerza Pública.

Colombia, en el foco internacional
La COP16 marca el liderazgo inter- nacional que ha tomado Colombia en materia ambiental durante estos dos años. Y es que, por primera vez, el país se convierte en anfitrión del evento más importante sobre biodiversidad en el mundo, que reunirá a 196 países para avanzar en las discusiones y acuerdos con miras a de- tener la pérdida de biodiversidad en el planeta. “Hemos traído la COP16 a Colombia para cambiar nuestra proyección sobre la biodiversidad a nivel nacional y proyectarnos al mundo”, sostuvo la ministra.
Este es, tal vez, el evento mundial más importante que haya tenido el país en los últimos 50 años, por lo tanto, es una oportunidad para que Colombia siga reafirmando su liderazgo en las agendas del clima y la biodiversidad. Sumado a este hito, Colombia ha ganado terreno en el ámbito internacional con el lanza- miento del primer portafolio para la transición socioecológica en el mundo, la aprobación del Fondo de Pérdidas y Daños, tras 30 años de negociaciones fallidas, y como el primer país en Latinoamérica en adherirse al Tratado de no proliferación de combustibles fósiles.
Otro de los logros más relevantes del Gobierno ha sido avanzar a paso firme en la transición energética justa: se han aprobado 22 licencias ambientales para la generación de energía renovable: 2 parques eólicos, 9 proyectos solares y 11 líneas de transmisión. “Hemos entregado más licencias en estos dos años que en toda la historia de la transición energética del país”, explicó.
Restauración y protección, una prioridad
El país avanza en su meta de restaurar los ecosistemas degradados. A la fecha, más de 158.000 hectáreas ya están en restauración, gracias al apoyo de las entidades del Sistema Nacional Ambiental, los cooperan- tes internacionales y los sectores privado y público. Además, en un hecho sin precedentes, el Parque Nacional Natural Serranía del Chiribiquete, se convirtió en la primera área protegida del país en contar con un programa de inversión constante, a través de la cooperación internacional, que contempla recursos por un millón de dólares anuales. También se declaró el Par- que Nacional Natural Serranía de Manacacías como nueva área protegida con más de 68.000 hectáreas en San Martín, Meta.
Avanza Escazú
La ratificación del Acuerdo de Escazú es una victoria de y para la ciudadanía que abre espacios de participación incidente, transparencia y acceso a la información y la justicia ambiental. La ratificación por par- te de la Corte Constitucional, es el avance más significativo en la protección de líderes ambientales en el país, para la que ha diseñado una ruta conformada por cinco estrategias: Convergencia intersectorial; comunicación, divulgación y pedagogía ciudadana; personas defensoras de la naturaleza; línea de acción intercultural e internacionalización. Así mismo, el Ministerio lanzó el programa ‘Alerta por mi ambiente’, que empodera a la ciudadanía para realizar control social a 75 proyectos ambientales en Bogotá y la Sabana, la Bahía de Cartagena, el Litoral Pacífico Sur y el Norte del Cauca.
Por último, es importante destacar la creación del Fondo para la Vida y la Biodiversidad, un mecanismo financiero que fortalece los proyectos y programas que requieren los territorios en materia de acción climática, contención de la deforestación y ordenamiento alrededor del agua. A través del Fondo, se han aprobado recursos por más de 930.000 millones de pesos para la protección y conservación de ecosistemas estratégicos del país; 501.000 millones de pesos para salvar la selva amazónica y 428.611 millones para la restauración de La Mojana, la Guajira, el Corredor de Vida del Cesar, el río Atrato y los páramos.

“Esperamos en los siguientes dos años consolidar las transformaciones institucionales y regulatorias, fortalecer nuestra alianza con las comunidades en los territorios, ampliarnos a otras ecorregiones con resultados significativos en el Pacífico, en la Mojana y también en los páramos y lograr que esta forma de gestionar lo ambiental se sostenga en el tiempo con los recursos, las instituciones y las alianzas estratégicas con el sector privado y las comunidades”, aseguró Muhamad.
