La historia nos ha demostrado que las leyes y las instituciones no bastan para superar la violencia; se necesita una transformación cultural y emocional.
Por eso, la Fundación Carlos Urán – Memoria para la Democracia te invita a una jornada única donde el teatro y el pensamiento crítico se abrazan para reflexionar sobre nuestro pasado y construir un futuro desde la empatía.
📍 ¡Agéndate en Bogotá!
📅 ¿Cuándo?: 10 de junio de 2026
🕕 ¿A qué hora?: 6:00 p.m.
🏢 ¿Dónde?: Centro de la Felicidad (CEFE) Chapinero
🌟 El Plan de la Noche:
1️⃣ Función Especial: “La última luz” Una multipremiada obra de teatro independiente (ganadora de reconocimientos de la BBC y el Ministerio de Cultura) escrita por Camilo Vergara y dirigida por Carlos Carvajal. Conoceremos a Diego, un director refugiado en Berlín que intenta reconstruir el asesinato de sus padres activistas en la Colombia de los 90, enfrentándose a los silencios y vacíos de la memoria.
2️⃣ El Conversatorio: Arte, Emociones, Memoria y Política Un espacio de diálogo imperdible para entender cómo las emociones heredadas impactan la política, junto a:
Mauricio García Villegas (Jurista, sociólogo y autor de El país de las emociones tristes).
Lucas Ospina (Artista y profesor de la Universidad de los Andes).
“La memoria no vive solo en los archivos, vive en las familias, en los afectos y en los silencios. El arte nos ayuda a transitar del miedo y el resentimiento hacia la solidaridad”. — Helena Urán Bidegain, Directora de la Fundación.
La democracia no solo se construye con normas, ¡se construye con emociones! No te pierdas esta apuesta por la educación democrática y el arte como herramienta pedagógica esencial. 🇨🇴✨
💬 Entrada libre / Cupos limitados. ¡Comparte este post con ese amigo apasionado por el teatro y la historia de nuestro país!
SOBRE LA FUNDACIÓN CARLOS URÁN – MEMORIA PARA LA DEMOCRACIA
La Fundación Carlos Urán es una organización dedicada a promover la memoria democrática como herramienta para fortalecer la ciudadanía, los derechos humanos, la participación y la construcción de una sociedad comprometida con la no repetición de las violencias. Su trabajo parte de la convicción de que la educación democrática debe incluir la dimensión emocional: reconocer las emociones colectivas, elaborar el duelo, cultivar la empatía y la imaginación como condiciones para una democracia real.
