Un precio artificialmente bajo no sirve de nada si el cilindro de gas está vacío. Esa fue la gran conclusión de James Rockall, CEO de la World Liquid Gas Association (WLGA), durante el 8° Congreso Internacional del GLP (GASNOVA) en Bogotá.
El líder global del sector envió un mensaje claro al Gobierno y a la industria: para garantizar energía a los hogares, comercios e industrias, la clave no es controlar los precios, sino permitir la libre competencia.
💡 3 claves de la conferencia que sacudieron al sector energético:
1. Subsidiar al producto es un error: Los subsidios universales (para todo el mundo) desincentivan la inversión privada en producción, transporte e importación. Sin margen de retorno, las empresas dejan de operar y el consumidor se queda sin gas.
2. El peligro del mercado negro: Citando estudios del Banco Mundial, Rockall advirtió que los subsidios universales benefician a quienes más tienen y fomentan el contrabando y la escasez.
3. El modelo a seguir (Aprender de Brasil): Brasil pasó de subsidios insostenibles al exitoso programa “Gas do Povo”, donde el Estado subsidia directamente a las familias vulnerables, sin alterar el precio real del mercado.
🇨🇴 ¿Cómo está el panorama en Colombia?
Según el CEO de la WLGA, Colombia cuenta con un mercado de GLP funcional que no necesita intervenciones disruptivas. Destacó que, aunque Ecopetrol tiene precio regulado, solo cubre entre el 30% y 40% de la demanda. El resto depende de importaciones a precios reales de mercado, un equilibrio que debe protegerse.
El marco regulatorio ideal, según la visión global de la WLGA, requiere una regulación activa pero objetiva que apunte a resultados concretos: seguridad en el manejo del producto, fomento legal de la libre competencia, y protección a los usuarios a través de estándares predecibles. Proteger a las personas, no distorsionar los precios, es el pilar para que el GLP mantenga su condición de asequibilidad, seguridad y sostenibilidad en el tiempo.
“Un precio demasiado bajo para sostener el suministro es inalcanzable si el cilindro no está disponible. Hay que subsidiar a la gente que lo necesita, no al precio del gas.” — James Rockall, CEO de la WLGA.
