Alejandro Martínez Villegas, presidente de GASNOVA, aclaró de manera enfática que no existe ninguna regulación que obligue a las compañías distribuidoras a destinar la oferta de GLP de Ecopetrol, exclusivamente al sector residencial.
“De hecho, la oferta actual de ECOPETROL con precio regulado solamente alcanza para atender la mitad de la demanda de los hogares, una cifra que continuará disminuyendo drásticamente el próximo año. El resto de las necesidades se atiende con GLP importado. Es desafortunado que, frente a los retos de abastecimiento que tiene el país, se busque restringir la libre competencia acudiendo al regulador para proteger artificialmente el mercado del gas natural”, precisó.
Preocupan las declaraciones de VANTI carentes de sustento técnico, en la medida en que:
1. El abastecimiento de gas natural en el corto, mediano y largo plazos no está resuelto del todo. Hay incertidumbres sobre reservas probadas a incorporar (onshore y offshore), curvas de producción, tasas de declinación, la oportunidad y real ejecución de los proyectos de importación de gas natural, entre otros.
2. No es prudente dar un parte de tranquilidad al país en el sentido de que está asegurado el abastecimiento de gas natural durante el fenómeno de El Niño, salvo contingencias.
3. Este tipo de afirmaciones mandan señales equívocas que pueden inducir a error en la toma de decisiones para garantizar la seguridad energética del país.
4. La industria sí ha tenido carencia de suministro de gas natural en firme. La falta de dicha firmeza y el mejoramiento de la competitividad del GLP, debido a los incrementos en los precios del gas natural, explican la decisión de la industria de pasarse al GLP.
5. Es desafortunado que se pretenda restringir la competencia entre el GLP y el gas natural, acudiendo a la expectativa de que la CREG expida regulaciones que la limiten o la prohíban, con el ánimo de proteger el mercado del gas natural.
6. El real desbalance entre los dos energéticos, que es de vieja data, radica en que el sector del gas natural opera bajo condiciones de monopolio, y tiene subsidios al consumo en todo el país, mientras que el GLP solo tiene en los estratos 1 y 2 de 6 departamentos. Por ejemplo, Chocó no tienen acceso a subsidios al consumo de GLP.
De otra parte, GASNOVA explicó que la industria del GLP se anticipó a la actual situación de abastecimiento, con inversiones privadas frente a la caída sostenida de la oferta nacional de este combustible. Los distribuidores del GLP en el país han emprendido importantes inversiones en infraestructura portuaria, así como para el fortalecimiento de la logística del transporte por carretera y tren (piloto Chiriguaná – La Dorada).
Gracias a esta oportuna planeación logística y financiera de los distribuidores, el sector cuenta con la capacidad para traer el producto desde el exterior. Se estima que, a comienzos de 2027, más del 70% del consumo nacional provendrá de importaciones, asegurando el suministro sin depender de la oferta decreciente de los campos productores del país. El Gas Licuado del Petróleo (GLP), reconocido oficialmente por ser un combustible limpio, se ha consolidado como un servicio esencial para 12 millones de personas en el 98% del territorio nacional, brindando seguridad energética cuando más se requiere.
“En momentos de estrés energético el país necesita acudir a todas sus fuentes, diversificando la canasta para garantizar la seguridad en el suministro. El gas natural y el GLP deberían trabajar bajo un escenario de colaboración y complementariedad, para atender los retos de abastecimiento”, afirmó el presidente de GASNOVA.
