febrero 14, 2026

Crisis educativa por incremento de deserción escolar en colegios y universidades

En un estudio realizado por el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (Snies) entidad adscrita al Ministerio de Educación, se reveló que este sector ha tenido una disminución significativa en el número de estudiantes registrados para los programas de pregrado.

Aunque la promesa del Gobierno Petro fue aumentar los cupos a 64mil, para programas de pregrado, los estudiantes ingresados solo alcanzaron 9.602 matrículas. Esta situación, ha encendido las alarmas de las entidades pues aún no han encontrado una respuesta concreta de parte del Gobierno Nacional sobre la deserción que afecta a todos los niveles educativos.

Óscar Domínguez, director de la Asociación Colombiana de Universidades dijo: “Los jóvenes contemporáneos están buscando mecanismos mucho más rápidos para integrarse al mercado laboral … eso hace, entonces, que esos jóvenes que antes accedían a educación superior en mayor medida ahora han venido disminuyendo progresivamente

¿Qué pasa con la educación primaria y secundaria?

Mientras los números de las universidades reflejan un déficit en las matriculas, los colegios tampoco muestran un panorama alentador, El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) realizó un censo de Educación Formal en donde se descubrió que “en 2014 se matricularon 10,27 millones de estudiantes, mientras que al cierre del año pasado se encontraban registrados 9,5 millones de niñas, niños y adolescentes: 7,6 millones pertenecían al sistema público mientras que 1,8 millones hacían parte de instituciones privadas.”

Debido a la deserción los colegios se han enfrentado a una difícil situación financiera de acuerdo con el Directorio Único de Establecimientos Educativos en los últimos dos años, 769 colegios privados han tenido que cerrar sus puertas en el país: 170 de ellos están en Bogotá y 60 están en el proceso de cierre”.

El llamado al Gobierno Nacional es claro, se necesita encontrar soluciones efectivas y sostenibles que puedan revertir esta tendencia. La educación, como pilar fundamental del desarrollo social y económico, requiere atención urgente y medidas concretas para asegurar que todos los jóvenes tengan acceso a oportunidades de aprendizaje y crecimiento.