mayo 2, 2026

Opinión

¿Vacunarse?

“Otra dificultad especialmente para nuestro país serán las bajas temperaturas que requieren las vacunas; -70 y -20 grados. Confío en que el Gobierno esté haciendo las adecuaciones necesarias y previendo los procedimientos, que no serán sencillos” Algunos sectores de la población temen a la vacuna del covid-19. Sostienen que no ha tenido suficientes pruebas, que la nueva tecnología de ADN mensajero es arriesgada, que los planes de vacunación suponen un riesgo para la sociedad. Creo que no tienen razón. Las pruebas, si bien fueron rápidas, se hicieron y con las mismas exigencias técnicas de otras vacunas. Se pudieron hacer aceleradas por la disponibilidad de recursos económicos y el interés de los gobiernos en que la economía sufriera lo menos posible. Tenemos una delicada tensión pues cada cierre, cada cuarentena, nos empobrece, crea desempleo y también, a la larga, cobra vidas. Más aún, para cuando la vacuna llegue a Colombia, aquella ya habrá sido puesta a millones de personas en el mundo. No deberían quedar dudas sobre su seguridad. Las vacunas de ARN mensajero venían siendo investigadas hace mucho tiempo, precisamente por eso se pudo avanzar. Tal vez, además de todos los dolores de esta pandemia, nos quede también esta invención que podría tener repercusiones muy positivas en el campo de la biotecnología. Muchas especulaciones se han hecho entorno a la exigencia de exoneración de responsabilidad de los fabricantes de la vacuna. Sea lo primero decir que no solo Colombia debió otorgar la exoneración, todas las naciones que quisieran comprarla debieron hacerlo. Claro que siempre se pueden hacer las cosas mejor, y que hubiera sido deseable que el mundo se organizara para comprar las patentes y hacerlas de acceso público. Sin embargo, aquello no puede significar no actuar en el mundo que existe. Había que hacerlo, y lo hicimos, y con ellos logramos la compra de la vacuna. Lo demás son aprendizajes para el futuro: tenemos poca coordinación mundial organizaciones multilaterales inoperantes. Me preocupan en cambio muchas otras cosas. La primera, por supuesto, la nueva cepa de Sudáfrica, más agresiva, sobre la que algunos especulan que la vacuna podría ser ineficaz. Eso sería lo peor que podría pasarnos. Espero que la sola idea de que no exista vacuna genere en aquellos que hoy se quejan de que exista, la refexión sobre la gravedad del asunto. Ojalá todas las cepas se puedan combatir efectivamente con la vacuna, y ojalá haya vacunas para todos. Otra dificultad especialmente para nuestro país serán las bajas temperaturas que requieren las vacunas; -70 y -20 grados. Confío en que el Gobierno esté haciendo las adecuaciones necesarias y previendo los procedimientos, que no serán sencillos. También será un reto, el respeto por los turnos de la población priorizada. El número de las vacunas y su fecha de disposición tampoco admite que nos descuidemos. Viendo lo que sucedió con los respiradores, es de esperar que haya retrasos en los compromisos de entrega tanto en número como en fechas. Por eso, debemos hacer un esfuerzo por obtener un mayor número de vacunas. Mi mayor intranquilidad es que como ciudadanos parecemos poco convencidos de nuestra responsabilidad en el manejo de la pandemia. Me parece muy raro que pretendamos que las autoridades sean las encargadas de cuidarnos, cuando cada uno debe ser su mayor y más responsable cuidador. Lo esfuerzos colectivos suponen un desafío, y dejan entrever el tipo de sociedad que somos y que queremos ser. Creo en la libertad como un valor fundamental, que viene aparejado con una estricta noción de responsabilidad. La explosión de la pandemia no es responsabilidad de los gobernantes, sino de una sociedad que no se siente responsable de sí misma. Una sociedad menor de edad que exige de sus líderes que sean sus padres.

¿Vacunarse? Read More »

¿Para dónde va Bogotá?

“En otras palabras, hoy en Bogotá no se ve un norte claro. El Distrito está más preocupado por atacar cuánta medida anuncie el Gobierno Nacional antes que solucionar los problemas de la ciudad”.   Duele mucho ver lo que está sucediendo en Bogotá, la ciudad de todos que hoy está pagando los platos rotos de una administración que pretende evadir la responsabilidad de sus actos cazando peleas con la Casa de Nariño. Los nuevos confinamientos por localidades son la consecuencia de no haber actuado a tiempo y ahora el comercio vuelve a pender de un hilo ante la incertidumbre del futuro económico de la capital. No se limitaron las protestas, no se tomaron medidas para evitar las masivas aglomeraciones en sitios como San Victorino, se permitió la concentración de 5 mil hinchas en la final del fútbol colombiano, se promovieron masivos eventos decembrinos desde el Distrito y no se decretó el toque de queda para el 24 y el 31. ¿Cuál fue el resultado? Sencillo: se disparó la ocupación de las UCI al 86%.  No Alcaldesa, la ciudad no está en estas condiciones por la cepa británica del virus ni por el comercio formal, sino por la falta de previsión de su administración. De hecho, afirmar que la causa del incremento de los casos en la capital es la presencia de la mutación inglesa del Covid, sin tener ninguna evidencia científica de respaldo, es un inadmisible acto de irresponsabilidad que genera más problemas que soluciones. Además, reencauchar el discurso de odio de clases para culpar a los centros comerciales del norte de la propagación de los contagios y justificar la no toma de medidas frente al comercio informal es un acto de mezquindad política que en poco o nada contribuye al devenir de la ciudad. El gran problema de estas conductas es que vuelven a poner en jaque la economía del País, dado que si Bogotá, que aporta el 25% del PIB nacional, se estanca, va a ser casi imposible que Colombia salga a flote y eso es lo que puede pasar con las cuarentenas por localidades. Por ejemplo, Suba, Usaquén y Engativá concentran una tercera parte de las empresas formales de la ciudad y a 2.7 millones de personas, casi la misma población de Medellín. Su cierre por dos semanas es una estocada adicional para el comercio que apenas se está recuperando del 2020 y que volverá a sufrir para cubrir el pago de la nómina, los servicios, el arriendo, los proveedores, etc. Por eso, antes que detener por completo fracciones tan grandes de la ciudad se debería comenzar por hacer cuarentenas focalizadas en las UPZ con mayores niveles de contagio y no necesariamente en la totalidad de las localidades. Al respecto, no quisiera pensar que estas restricciones tan severas obedecen a una estrategia para entorpecer la exitosa reactivación que, hasta el momento, ha logrado recuperar 4.7 de los casi 5.4 millones de empleos que se perdieron por la pandemia, de tal forma que se fortalezca el discurso de la izquierda de cara a las elecciones del 2022… Ahora bien, uno de los grandes cuestionamientos que emergen en este contexto es saber qué pasó con las 4.000 UCI nuevas que el Distrito prometió desde marzo del año pasado Recordemos que, por ejemplo, el Gobierno Nacional de marzo a octubre de 2020 logró duplicar las UCI del País, pasando de 5.346 a 10.693, mientras que en Bogotá, a la fecha, no parece que hubiera sucedido mayor cosa, lo cual ha propiciado el desbordamiento de la capacidad de respuesta del sistema de salud en varios centros hospitalarios.  Lo peor de todo, es que esto es solamente la punta del iceberg. El desempleo entre septiembre y noviembre fue de 17.2%, superior al promedio nacional, el 82.9% de la población se siente insegura, los bici-carriles de la carrera 7ma y la calle 13 agravaron la ya dramática congestión vehicular de la ciudad, se aprobó un exagerado cupo de endeudamiento de $10.79 billones para financiar, principalmente, el Plan de Desarrollo Distrital y se derrocharon $5.300 millones para pintar de verde los tradicionales buses azules del SITP que adquirió la anterior administración, un capricho realmente estúpido.  

¿Para dónde va Bogotá? Read More »

Resiliencia y Reactivación

“Estoy segura de que este 2021 será el año de la esperanza, esa que no solo llegará con la vacuna, sino con los grandes esfuerzos del Gobierno Nacional por seguir construyendo país”   Por fin despedimos el 2020, un año terriblemente feroz para toda la humanidad por cuenta de la pandemia desatada por el covid-19. El confinamiento al que nos vimos obligados para preservar nuestras vidas y frenar la curva de contagio terminaron desencadenando una crisis económica y social incalculable y devastadora, que, en el caso de Colombia, ha sido sorteada con prudencia y acierto por el gobierno del presidente Iván Duque, en especial en momentos donde las decisiones oportunas y responsables fueron determinantes en la batalla que hemos librado por meses contra el coronavirus.  Es cierto, fue un año difícil que puso a prueba no solo nuestra supervivencia, sino la capacidad de respuesta del Estado ante una emergencia de este calibre. Le hemos puesto el pecho a la situación y hemos enfrentado con gallardía cada nuevo reto que nos ha impuesto la pandemia. Colombia ha sido resiliente ante la incertidumbre, la pérdida de vidas humanas, el desempleo y la emergencia sanitaria que aún se mantiene y que por lo que se prevé no terminará pronto aunque llegue la vacuna a nuestro país. El 2020, sin duda, fue el año en que aprendimos a apreciar la vida, y en este punto quiero ponderar el trabajo de nuestros médicos y enfermeras, primera línea de batalla frente al virus, quienes exponiendo su propia integridad honraron el compromiso que adquirieron de dedicar su trabajo y conocimiento a cuidar y salvar vidas, a pesar de que muchos de ellos hayan fallecido en esa lucha. Pero además quiero resaltar la inversión de más de $8.5 billones, con recursos   adicionales del fondo de Emergencia FOME, para atender entre otras inversiones el mejoramiento de la infraestructura y dotación hospitalaria y sanear deudas con los profesionales de la salud, muchas de ellas históricas. El escenario económico fue complejo. Después de un desempeño favorable de la economía colombiana al cierre del 2019, año en donde se alcanzaron importantes logros como la reducción del Déficit Fiscal a 2,5% del PIB, la generación del primer superávit primario en siete años, el crecimiento de la inversión extranjera a US$14.314 millones y un mayor crecimiento económico de 3,3%, superior al de países de la región como Chile, Perú, México, Brasil y Argentina. Sin embargo, nos enfrentamos al impacto de dos choques externos inesperados en 2020: la caída de los precios del petróleo y la pandemia del covid-19. En abril de 2020 se registró la caída más fuerte de los precios del petróleo, alcanzando US$16.5 el barril de Brent y superando la caída registrada en 2016, con un precio de US$30.3 el barril. El efecto en la caída de los precios del crudo trajo consigo una reducción abrupta de las exportaciones de petróleo y una fuerte devaluación del peso. Sumado al choque del sector petrolero y producto de los efectos asociados a la pandemia del covid-19, el país vivenció una de las peores crisis económicas y sociales de su historia. Para el mes de noviembre la contracción de la economía fue de -9% se espera que al cierre del año sea de -7%. Esto se ha traducido en la destrucción de empleo, que para el mes de abril la tasa de desempleo alcanzó 20%, y que ha bajado a 13,3% en noviembre, con mayor afectación en las mujeres y los jóvenes. Desde el Congreso de la República, con sesiones virtuales y mixtas hicimos control político a las acciones tomadas por el Gobierno Nacional para enfrentar la crisis y mitigar el impacto negativo que trajo consigo la pandemia y el confinamiento. Sin duda un año atípico, pero que pasará a la historia como uno de los más difíciles, pero que de seguro será la antesala de un escenario positivo para la reactivación económica y la generación de empleos formales. El año 2020 significará un antes y un después tanto para la economía, la salud y la educación como para la vida de los hogares colombianos. Estoy segura de que este 2021 será el año de la esperanza, esa que no solo llegará con la vacuna, sino con los grandes esfuerzos del Gobierno Nacional por seguir construyendo país para garantizar el bienestar de sus ciudadanos. Elevo oraciones a Dios para que guíe e ilumine al presidente Iván Duque y a su equipo de trabajo en la lucha contra el coronavirus, y en las decisiones de política pública para la reactivación económica y social de nuestro país.    

Resiliencia y Reactivación Read More »

Me preocupa Medellín

“Bien vale decirle una vez más a Daniel Quintero Calle que en vez de hacer tanta politiquería “alternativa” y de perder el tiempo insultando a sus opositores, debería dedicarse a gobernar para evitar que la ciudad siga en caída libre”.   La vida en democracia obliga a acatar el veredicto del pueblo. La mayoría ciudadana en su momento consideró que la persona indicada para llevar las riendas de Medellín era el señor Daniel Quintero Calle. Desde el Centro Democrático, respetamos el resultado no sin antes advertir los riesgos a los que se enfrentaba nuestra ciudad. En mi caso particular, consideré prudente darle un compás al alcalde. Pasado su primer año al frente de la capital antioqueña, es fácil llegar a la conclusión de que Quintero Calle ha sido uno de los perores, si no el peor, de los mandatarios medellinenses. Su gestión ha sido errática y en extremo improvisada.   La soberbia del alcalde es altamente preocupante. Sus salidas en falso, no son un chiste. Aquellas develan su talante autoritario y excluyente. Según él, Medellín -su Medellín- no es de todos, sino de unos pocos, aseveración con la que el mandatario cae en el peligroso terreno de la división ciudadana. A comienzos de este año, en tono mesiánico, se refirió a quienes objetamos su forma de gobernar, sentenciando que “Medellín ya no nos pertenece” ¿Acaso la ciudad le fue escriturada a él o a su corriente política?   Esa fórmula polarizadora es una expresión propia de los neocomunistas tan afectos a la ‘lucha de clases’. Se equivoca radicalmente el señor alcalde quien groseramente nos notifica que él gobierna para sus electores, cuando el deber de todo mandatario es el de ejercer como dirigente de la totalidad de los ciudadanos, independientemente de quienes están a favor o en contra suya.   Así mismo, es inaceptable la expresión de Quintero en el sentido de que “le va a robar” a Medellín a quienes “siempre la han tenido”. Esa notificación elevada en tono gansteril, que le desluce a un alcalde, parece una amenaza contra la amplísima franja ciudadana que no votó por él y que, de alguna manera, se opone a las medidas adoptadas por su gobierno. Para nadie es un secreto que Quintero Calle es un “progre” muy dado a desafiar y a retar a través de expresiones salidas de tono que rayan en la vulgaridad como es el caso de un evento que en agosto del año pasado convocó la Secretaría de la Juventud y que estaba enfocado en las mujeres de la ciudad. Una asesora de la alcaldía utilizó unas palabras que por respeto a mis lectores me abstengo siquiera de citar entre comillas, pero lo cierto es que la reacción fue tan clara y contundente que la alcaldía se vio forzada a cancelar el desventurado encuentro. Pero inaceptablemente, el alcalde mantuvo en el cargo a la funcionaria que desató la polémica.   Daniel Quintero Calle está en las antípodas del respeto a los principios de la democracia. Nuestra Constitución y nuestras leyes permiten que los ciudadanos convoquen y lideren procesos de revocatoria de los mandatarios que incumplen con su programa de gobierno. Terminando el 2020, cuando empezó a formarse un movimiento espontáneo que tiene el objetivo de revocar al alcalde Quintero, su reacción fue extremadamente violenta y descortés, calificando a sus opositores de tener como “referente a Pablo Escobar”. Acusación inaceptable y temeraria que, además del rechazo generalizado, debería tener una sanción judicial ejemplarizante. Por estar concentrado en atacar a sus opositores, el alcalde ha olvidado que tiene el deber de gobernar. Las pocas ejecutorias que se han visto en Medellín en los últimos 12 meses, han sido proyectos que hemos liderado desde el Centro Democrático, obras que él –Quintero Calle- se ha apropiado y mostrado como resultados de su administración. Cito algunos ejemplos: la financiación para la construcción del metro de la 80, obra que será financiada en un 70% por el gobierno del presidente Duque. Ese fue un logro del uribismo, que el alcalde presenta como una ejecutoria suya.   Ante el calamitoso manejo de la pandemia por parte de la alcaldía, el gobierno nacional entregó 50 ventiladores. Quintero hace alarde de aquello como si fuera un logro de su administración. El proyecto de ley declarando a Medellín como distrito especial, fue impulsado decididamente por el presidente Uribe. El alcalde cruzó sus brazos y ahora se apropia del mismo para exhibirlo ante sus electores como una conquista de su gobierno “progre”. Y cierro la lista citando las tres donaciones que el gobierno de los Emiratos Árabes Unidos le hizo a Medellín donaciones que por demás ayudé a gestionar, pero que “misteriosamente” son presentadas entre el listado de avances de la alcaldía. Bien vale decirle una vez más a Daniel Quintero Calle que en vez de hacer tanta politiquería “alternativa” y de perder el tiempo insultando a sus opositores, debería dedicarse a gobernar para evitar que la ciudad siga en caída libre. En lo personal, tengo el propósito irreductible de trabajar a brazo partido para impulsar la revocatoria de Quintero quien, como señaló el presidente Uribe recientemente, es un alcalde improvisado. Yo le sumaría que, además de ello, es rencoroso.

Me preocupa Medellín Read More »

Generación Duque

“Queda claro que este listado no obedece a coincidencias. En lo colectivo, hay un designio generacional expreso, reiterado, consistente y perseverante mirando al futuro. En lo individual cada uno dependerá de su propia libreta de calificaciones”   Los últimos nombramientos en el gabinete dejan claro que de la mano del Presidente Iván Duque una nueva generación está irrumpiendo en el servicio público. Fiel a su promesa, Duque está confiando muchas de las más complejas responsabilidades del Estado a unos jóvenes que venían formándose en la tecnocracia anónima, en los gremios, en la academia o en posiciones de segundo nivel en el Gobierno. Sin trayectoria partidista, sin amplia experiencia electoral en la mayoría de los casos, estos altos funcionarios les responden al Presidente de la República y a la ciudadanía a sabiendas de que deben su cargo a sus tempranos méritos y a la decisión presidencial de ir formando una generación entrenada en el manejo de los asuntos del Estado, que se mantendrá activa y en primera línea por muchas décadas. No tienen hipotecas políticas ni cuentas por pagar con cargo a las nóminas estatales. A diferencia de los líderes santistas más caracterizados,como por ejemplo María Ángela Holguín, Roy Barreras, Juan Fernando Cristo o Alejandro Gaviria, que habían ocupado posiciones importantes antes de convertirse en la guardia principal de Juan Manuel Santos, los jóvenes duquistas saltaron a la notoriedad pública con Duque, por Duque y gracias a Duque, quien los ha ido sembrando en todos los campos de la vida nacional. Ojalá los aventajados pupilos, quienes tienen inmensos desafíos por delante, sigan por buen camino, conserven la humildad, no se les suba el poder a la cabeza y tengan presente que los funcionarios públicos se deben entregar en cuerpo y alma al bienestar de los colombianos. Las más recientes designaciones no dejan espacio para ninguna duda acerca de esta alineación para el futuro. Repasemos la lista: Daniel Palacios, Ministro del Interior. Felipe Buitrago, Ministro de Cultura. Diego Mesa, Ministro de Minas y Energía. Mabel Torres, Ministra de Ciencia. Ernesto Lucena, Ministro del Deporte. Con distintas especialidades y procedentes de distintas regiones de Colombia, se suman al primer grupo de jóvenes duquistas que integraron desde el inicio del Gobierno el gabinete presidencial y varias de las oficinas principales de Palacio, donde se han desempeñado con buenas calificaciones, como el ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, y la jefa de Gabinete, María Paula Correa. En el gabinete ministerial, aunque con alguna experiencia pública previa, hacen también parte de esta generación Duque las activas ministras de Educación, María Victoria Angulo, y de las TIC, Karen Abudinen, así como superintendentes de destacado desempeño en complejas superintendencias, como Natasha Avendaño, en la Superservicios, o Julián Ruperto Molina, en la Supersubsidio. Desde los viceministerios se van también perfilando figuras de futuro, tal como ocurrió con los últimos tres ministros nombrados. Ejemplos: Laura Valdivieso, en el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y Juan Alberto Londoño, en Hacienda, así lo confirman. Hay otros nombres de esta generación cronológica en diversos campos del servicio público, las entidades territoriales, los órganos de control y el Congreso de la República, tanto en toldas cercanas al Gobierno como en la oposición y con inmensa proyección. Pero hoy me estoy refiriendo a quienes llegaron a sus cargos mediante decretos o postulaciones del presidente Duque, y en ese listado no pueden faltar dos nombres que cumplen con roles de gran importancia: el audaz director de Planeación Nacional, Luis Alberto Rodríguez, y la nueva magistrada de la Corte Constitucional, ternada por el presidente Duque, Paola Meneses. Dicen que es la revelación jurídica de su generación. Queda claro que este listado no obedece a coincidencias. En lo colectivo, hay un designio generacional expreso, reiterado, consistente y perseverante mirando al futuro. En lo individual cada uno dependerá de su propia libreta de calificaciones.  

Generación Duque Read More »

Superar los nuevos desafíos

“Mitigar el impacto de la pandemia en la economía, centrándonos en promover la industria exportadora, fortalecer la infraestructura, continuar con el desarrollo de proyectos de hidrocarburos, energías renovables, movilidad sostenible, ecoturismo e industrias digitales, es fundamental para evitar un nuevo descenso económico”.   Para superar los desafíos que como país tendremos durante este 2021, será necesario e indispensable el esfuerzo de todos los sectores. Luego de un año atípico que nos dejó miles de pérdidas y devastadores efectos socioeconómicos, los retos que se avecinan no deben ser superiores a la voluntad de avanzar en pro de nuestra recuperación, que arrancó con resultados alentadores y buenas perspectivas. Debido al incierto panorama que estamos viviendo, producto de la emergencia sanitaria, económica y social son muchas las tareas que tenemos por delante, en el que se espera sea el año de la recuperación económica. Además de procurar la preservación de la vida con estrategias efectivas para la disminución de los niveles de contagio e iniciar el proceso de vacunación masiva contra el covid-19, otros temas relevantes para el Gobierno Nacional durante este año de reactivación serán: lograr la disminución del desempleo, suplir el actual déficit y avanzar en la recuperación de todos los sectores productivos. Cumplir el cronograma propuesto por el Gobierno Nacional en el proceso de vacunación será uno de los principales desafíos de este año, por muchos factores, entre ellos, las restricciones logísticas y de almacenamiento del proceso. Lograr la inmunidad de rebaño que se alcanza vacunando al 70% de la población, para lo cual es necesaria la adquisición de nuevas vacunas, será una meta muy difícil de alcanzar para este 2021. Si observamos el lento avance que ha tenido el proceso de la vacunación en los países desarrollados, encontramos que las dificultades van desde retrasos con las entregas por parte de los laboratorios hasta los inconvenientes en la estructuración de los planes, lo que nos advierte de las posibles complicaciones que podríamos tener en Colombia.    

Superar los nuevos desafíos Read More »

Altos salarios del Estado

“El problema grande es otro, que Colombia es uno de los países del mundo con mayor desigualdad en el ingreso”   Está en el ojo del huracán el Congreso de Colombia por el aumento salarial de sus integrantes que se realizó extemporáneamente terminando el año (5%), donde se compara frente al incremento del salario mínimo mensual (SMLM) de este año (3,5%), coincidencia asimétrica. Explicaciones van y vienen, que el aumento de los congresistas es del año 2020, donde el SMLM de ese año fue del 6%; que el incremento del salario de los congresistas es de orden Constitucional, etc. El problema grande es otro, que Colombia es uno de los países del mundo con mayor desigualdad en el ingreso; nuestro país es el sexto con el índice GINI más alto, sólo superado por algunos países de África, y Honduras en América Latina. Es odioso ver en época de incremento salarial como el SMLM puede tener un porcentaje superior, pero en plata constante y sonante es un irrisorio aumento frente al reajuste de los altos salarios. La igualdad entre desiguales no es equidad. La discusión en otra época, de menos escasez, no debería ser si los salarios de algunos servidores del Estado son altos, porque para un congresista o funcionario que haga bien la tarea, seguramente tiene justificada la remuneración, pero para quien no trabaja o utilice indebidamente su cargo, cualquier salario es alto e injusto para el Estado. El problema también es la situación actual provocada por la pandemia del covid-19, de recesión económica, desempleo, parálisis empresarial y déficit fiscal, donde debemos apretar el cinturón comenzando por los que más ganan. En varias oportunidades, como ahora se propuso reducir el salario de los congresistas, desafortunadamente se hace con fines populistas y electorales. En la práctica tiene otros factores adversos, que otros servidores públicos su salario es igual y depende del salario de los congresistas por mandato constitucional, como el de los Magistrados de las altas cortes, Contralor General, Procurador, Fiscal, Auditor General, entre otros.   Hay otra fórmula, para que los altos salarios del Estado no crezcan que es el congelamiento de éstos, en el tiempo reduce la brecha de ingresos, también se propuso sin éxito en varias oportunidades, la última fue por iniciativa del suscrito acogida por la bancada de mi partido, y se incorporó en el Proyecto de Acto Legislativo de Reforma Política, también fracasó, y no alcanzó siquiera el segundo debate. Hay que hacerlo por una década, lo demás es inentendible de quienes prefieren desafiar la opinión pública por indolentes, de paso contribuir y de qué manera, a deslegitimar el Congreso. Con una u otra fórmula tenemos que dar mensaje de solidaridad para reducir la brecha de ingresos de los colombianos. No haberlo hecho es un acto de torpeza política, no hacerlo ahora es un acto de extrema torpeza.  

Altos salarios del Estado Read More »

La política Tóxica

  “No más mezquindades e infamias en los discursos y trinos incendiarios; debate a las propuestas con argumentos, sin populismo y demagogia. No más cultura del odio que promueve el caos y la anarquía” Es lamentable que las autoridades de muchas zonas de nuestro país se hayan visto forzadas a imponer medidas restrictivas a la movilidad para disminuir la velocidad de propagación del virus del covid-19 por culpa de un puñado de irresponsables, quienes con su comportamiento egoísta han puesto en riesgo la vida y salud de los demás ciudadanos que durante estos meses de pandemia han acatado los protocolos de bioseguridad. Preocupa cómo la fuerza pública es agredida cuando se realizan operativos para controlar a quienes violan los decretos de ley seca o toque de queda, en el cumplimiento del mandato constitucional, de garantizar la seguridad y el orden público. También es increíble ver cómo, a pesar de las campañas de prevención y prohibición para el uso de la pólvora, las cifras reportadas por el Instituto Nacional de Salud sobre muertos, mutilados, intoxicados y quemados a diciembre 31 de 2020 sean tan altas, siendo muchas de las víctimas menores de edad, algunos alentados por sus padres para su manipulación. Durante el 2020 se presentaron 538 lesionados con pólvora, de los cuales 187 son menores de edad y cinco personas fallecidas. Se presentó una reducción de 239 casos menos que en el 2019, pero un incremento de cuatro casos con relación a los fallecidos. De otro lado, nos hemos acostumbrado a las noticias que dan cuenta de hechos de sangre debido a la intolerancia donde se apela a la violencia como mecanismo a la solución de cualquier diferencia. Se ha perdido el respeto a los padres de familia, a los mayores de edad, a las instituciones y a la autoridad, generando una descomposición social que juntos debemos detener. Todos tenemos algo de responsabilidad en esta problemática social, pero los esfuerzos por promover la cultura del respeto y tolerancia son torpedeados por algunos dirigentes políticos de oposición, quienes explotando los problemas sociales de nuestro país, acuden cobardemente a la “política tóxica”, donde las propuestas reales no existen; sus herramientas son el desprestigio al contradictor, desinformación, verdades a medias, promesas utópicas imposibles de llevar a la práctica, generando falsas esperanzas a quien las escucha. ¿Con qué autoridad moral quienes a lo largo de los años han promovido la desobediencia civil, pueden condenar algún tipo de acción cuando esta los afecte a ellos? Construir un proyecto político basado en todo lo anterior es una muestra de la debilidad argumental del discurso de quienes aspiran a la elección popular. Aunque a lgunos ya empezaron su campaña presidencial a las elecciones del 2022, en este año nuevo se requiere el trabajo conjunto de todas las fuerzas políticas para la reactivación económica y educativa con calidad en nuestro país. No más mezquindades e infamias en los discursos y trinos incendiarios; debate a las propuestas con argumentos, sin populismo y demagogia. No más cultura del odio que promueve el caos y la anarquía, así utilicen las máscaras del amor, decencia y humanidad, pues el único perdedor es nuestro país y las consecuencias las estamos viendo, pues ni en una de las peores crisis sufridas por la humanidad fuimos capaces de trabajar unidos.      

La política Tóxica Read More »

Trump vs. Biden (Ganó el mejor)

  “Reportes de prensa aseguran que Trump recolectó más de 200 millones de dólares en la campaña para llevar a las cortes el resultado de las elecciones e invalidar la voluntad popular, esfuerzo que resultó infructuoso”   Bastante movido -como dijo la bailarina- estuvo lo ocurrido en Washington. Para la democracia es motivo de dicha la eventual salida de Donald Trump, pero él no podía irse sin hacer un espectáculo. En Colombia se acostumbra a decir que todo lambón paga por ídem y es así como los mandamases demócratas de EE.UU. ya le anticiparon a este gobierno de duques que les van a cobrar la intromisión en sus asuntos internos. ¿Qué tenía que ir a hacer el embajadorcito en la campaña gringa? Para eso no se le paga. A él se le da un buen cheque por representar los intereses de Colombia y no los de Uribe ante el gobierno estadounidense. La prueba de que no estamos inventando, como sí acostumbran a hacerlo algunos periodistas amigos del gobierno, es esta: en entrevista con CNN, la estratega demócrata Michelle A. Mannat afirmó que “habrá investigación en Cámara y Senado contra quienes intervinieron. Sin duda es un tema que va a tener un énfasis en los primeros días de gobierno de Biden”. Otro comentarista desde EE.UU. nos dice “que se agarre todo el uribismo, pues una asesora demócrata anticipó que el Congreso podría investigar a los países que hicieron parte de una campaña de desinformación durante las elecciones presidenciales”. Suponemos que Pachito Santos ya debe estar alistando maletas luego de escuchar las intervenciones de Joe Biden en las que se entiende claramente que no perdonará a los entrometidos. Para esta labor diplomática no encargarán a la canciller, porque sabe tan poco de esto, que podría hundirnos más. Como se decía en el castellano antiguo,“qué se hicieron” esos sabiondos politólogosy periodistas que a las 4:30 a.m. comenzaban a vociferar su amor republicano y sus muy sesudas predicciones. Si les creyéramos a esos arúspices de cabecera, los demócratas estarían más derrotados que la Selección Colombia en sus últimos partidos. Lo que se nos hizo un comportamiento muy parecido al colombiano fue cuando los republicanos, en un éxtasis democrático, se introdujeron en el Capitolio y arremetieron contra la policía -que más parecía estar deacuerdo con ellos que interesada en cumplir con su deber-, como nuestros ofíciales aquí en Bogotá que, en septiembre del año pasado, en vez de calmar a los manifestantes les dieron bala a diestra y siniestra. Esa expresión de “democracia” en Washington costó cinco muertos, 14 heridos y cerca de un centenarde detenidos. De haber estado de director de la Policía el general Atehortúa, él se habría asegurado de ofrecer mejores resultados: habría triplicado el número de muertos. De vuelta a los manifestantes golpistas, eran tan cínicos que como cualquier coronel en la toma del Palacio argumentaban que estaban allí “defendiendo la democracia”. Buenos discípulos del coronel Plazas Vega. Escuchamos con algo de sorpresa que un comentarista político, de esos que abundan en la radio, nos hablaba de un impeachment al presidente Trump, pero la explicación que nos dio sobre el alcance de esta palabra nos llevó a creer que este periodista confunde el Peach Melba, acreditado postre, con el proceso de acusación al presidente por la comisión de un delito. A estas alturas Pablo y Germán están tratando de consultarle a la bruja Zascandil si habrá o no impeachment. Otro aventajado del micrófono, en plena toma del Capitolio, confundió las banana republic con el Banana Split; hubimos de explicarle que mientras el segundo es un postre, las primeras son algo así como la República Dominicana en tiempos de Ramfis Trujillo y Porfirio Rubirosa. Este episodio de Washington nos recordó La fiesta del Chivo –obra del Nobel Vargas Llosa–, si no la han leído vayan y la compran porque nosotros no la prestamos. Con un grupo de amigos –entre copa y copa– hemos llegado a la conclusión de que Trump le aprendió a Uribe el creerse irremplazable, inmune e impune y también, capaz de seguir engañando a los mismos idiotas de siempre, republicanos allá y uribistas acá. Para sus electores, todo lo que hacen es perfecto, aún cuando han hecho del Estado una empresa criminal. Trump cree que puede burlar la justicia estadounidense, eso está por verse pues en pocos días será ex, aquí el nuestro ya es ex-presidente, ex-senador y ex-convicto, y nosotros seguimos esperando que la justicia colombiana ponga las cosas en orden. Señores jugadores, se abren las apuestas:¿dónde llegará primero la justicia, a EE.UU. o a Colombia? Ñapa: reportes de prensa aseguran que Trump recolectó más de 200 millones de dólares en la campaña para llevar a las cortes el resultado de las elecciones e invalidar la voluntad popular, esfuerzo que resultó infructuoso. Expertos se preguntan a dónde se fue la plata y si fue lícita aquella recaudación. Lo único que le faltó a Trump fue conseguirse a un escudero como el ‘Ñeñe’ Hernández; con alguien así, no estaría ante tamaño embrollo.

Trump vs. Biden (Ganó el mejor) Read More »

Dolor de Argelia

“Debemos regular todas las drogas desde el Estado. El enemigo no son las drogas, es el abuso o mal uso que los seres humanos hacemos de estas”. En días pasados, comentaba con ustedes la tragedia que vive la ciudad de Buenaventura por la devastadora “guerra” en la que están involucradas dos bandas criminales, que tienen acorralada a la población civil. La gente no aguanta más. De ahí que salieron a las calles en una “cadena por la vida” para exigirle al gobierno algo tan fundamental como la vida y su tranquilidad. No es justo que, en ningún lugar, ni en sus propias casas, se sientan a salvo, por el riesgo de ser asesinados a cualquier hora del día. Ahora, desafortunadamente, debo referirme a la tragedia del municipio de Argelia, en el departamento del Cauca, donde por medio de panfletos fueron amenazados de muerte tres rectores de colegios de educación básica. Belsy Arnuby Cerón Mosquera, Guillermo Andrés Mosquera Miranda y Jesús Libardo Mejía Mosquera, son los rectores cuya vida y la de sus familiares corren peligro por amenazas de grupos ilegales. Inaudito que la educación sea amenazada de muerte. A lo anterior hay que sumar el desplazamiento a Popayán de los doce concejales de Argelia y el asesinato de uno de ellos, Fermiliano Valencia. Se realizaron reuniones con el Ministerio del Interior y la UNP, pero ¿Qué acciones concretas está tomandoel gobierno en este municipio? ¿¨Por qué, a pesar de la alerta temprana 047 de 2020 de la Defensoría del Pueblo, ¿no se hace nada al respecto? ¿Cuántas personas más deben ser asesinadas y desplazadas?   En esta zona opera el ELN, la disidencia Carlos Patiño de las FARC, Nueva Marquetalia y grupos paramilitares del Clan del Golfo, mexicanos y Nueva Cordillera por el control de la producción y exportación de estupefacientes a diferentes partes del mundo. Es decir, este es un ejemplo más de la inmoral y repugnante guerra contra las drogas en la que el estado gasta billones de pesos y en la que los grandes narcos continúan recibiendo millonarias ganancias, siendo ellos y el establecimiento prohibicionista, los únicos claros ganadores. Reitero nuevamente lo que he expresado y seguiré defendiendo. Debemos como sociedad superar la guerra contra las drogas que sólo beneficia a unos pocos y que tanto daño le causa al país. Regular todas las drogas desde el Estado. El enemigo no son las drogas, es el abuso o mal uso que los seres humanos hacemos de estas.  

Dolor de Argelia Read More »