En su visita de trabajo al Archipiélago, el Presidente Gustavo Petro encontró que en Providencia “hay un problema que choca con el proceso de reconstrucción: el agua”, y dijo que en el proceso de recuperación de la isla se destruyeron las cisternas que son “el método de recolección de aguas lluvias que cada familia, tradicionalmente, había construido en la isla”.
Ante este panorama, el Jefe de Estado aseguró: “Eso nos lleva a un desequilibrio de agua potable y, obviamente, eso es sustancial para la existencia y para el turismo limitado que se da en la isla. Hay que reconstruir el equilibro del agua”.
Durante la entrega del balance de su visita al Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el Mandatario comentó que las cisternas fueron reemplazadas “por los tanques de plástico que conocemos en el área continental de Colombia, pero que es absolutamente insuficiente en su capacidad de recolección al que tenían las cisternas hechas culturalmente por los habitantes de la isla”.
Comentó, además, que en la planta desalinizadora que se instaló en Providencia “es 10 veces más costosa el agua que produce que la que existe en el embalse, que fue, en cierta forma, recuperado”, sin embargo, este no es suficiente para las necesidades de agua potable de la isla porque siempre se complementó con la recolección familiar del agua lluvia que quedó destruido con la reconstrucción.
Este aumento de costos en el tratamiento desalinizador fue secundado por la Ministra de Vivienda, Catalina Velasco, quien dijo: “Hemos encontrado enormes costos en la planta de desalinización, alrededor de 10 o 12 veces más de lo que otras empresas en el país producen el agua potable por metro cúbico, y esto va a tener un impacto sobre las tarifas de las familias”.
“Así que hay que pensar muy rápidamente cómo solucionar esto con la provisión de aguas lluvias”, enfatizó la titular de la cartera de Vivienda.
Con base en lo anterior, el Presidente Petro reiteró la necesidad de “volver a reconstruir el sistema tradicional y cultural de las familias de la isla, en torno a la recolección de aguas lluvias, a través del método de cisternas mucho más amplias” y recalcó que este proceso tiene un costo, en la medida en que “no debieron ser nunca destruidas y ese es otro elemento de la política que vamos a realizar en los próximos meses”.
Cortesía de la Presidencia de la República.
