mayo 26, 2026

Vichada

Vichada, frontera olvidada

Óscar Camilo Arango Cárdenas Representante a la Cámara por Vichada, Cambio Radical   Los medios de comunicación han comenzado a registrar la tragedia causada por el desbordamiento de los ríos Orinoco, Meta y Bita. No todo es negativo. De no suceder lo imprevisto, esta región del Oriente colombiano seguiría en el anonimato, sin saber por cuántos años más.  Cumaribo, La Primavera, Santa Rosalía y Puerto Carreño, su capital, conforman los cuatro municipios del hermoso departamento de Vichada, con una extensión territorial de 105.947 km2, poblados por no más de 80 mil habitantes. Somos llaneros con un lema “Tierra de hombres para hombres sin tierra”, en donde recibimos con entusiasmo y brazos abiertos a los que se atreven a visitarnos. Poco ha cambiado desde que nació a la vida jurídica como departamento. En la actualidad los indicadores de Competitividad de la Cepal nos comparan con respecto a 2015 y el departamento en infraestructura se mantiene igual, la economía nos ubica en un puesto 34, lo que refleja que bajó al igual que el indicador de competitividad global (puesto 31) y gestión y finanzas públicas (Puesto 28). “Nuestro departamento está olvidado por el Gobierno Nacional y por las entidades del Estado. Trabajaremos en este sentido para solucionar lo que esté a nuestro alcance” La mayor afectación que se padece es la carencia de vías de comunicación para el acceso, lo que dificulta el desarrollo de la región. El principal medio de transporte es aéreo y Satena es la empresa que presta el servicio, atropellando al usuario con precios tan onerosos que superan cualquier otro destino nacional, e incluso internacional. En verano, transitamos por carreteras sin pavimentar en pésimo estado, lo que es imposible en época de invierno, en donde se anega totalmente la sabana, imposibilitando la circulación de personas, vehículos y semovientes en cualquier sentido. En cuanto a servicios públicos, Puerto Carreño es el único que cuenta con energía eléctrica 24 horas, la cual depende de la interconexión con Venezuela, con un suministro deficiente, por cuanto la electrificadora no garantiza el fluido en forma constante a través de Electrovichada. En similares circunstancias  encontramos el acueducto y alcantarillado, que no cumple con las especificaciones técnicas y de salubridad requeridas para su funcionamiento. En educación, las instituciones no cuentan con la infraestructura adecuada, además, la calidad ha decaído debido a que los docentes no cuentan con capacitaciones constantes para prepararse. Así mismo, en las Escuelas Satélite se dificulta prestar la adecuada atención a los niños que con miles de dificultades concurren para vencer el analfabetismo. Mientras tanto, los puestos de salud se encuentran en total abandono. No se cuenta con médicos especialistas, no hay equipos médicos, y los pacientes que requieren este tipo de exámenes o urgencias intervenidas por especialistas deben ser remitidos a Villavicencio luego de un largo trámite para que se autorice el traslado. La infraestructura en este sentido también es obsoleta. La población en situación de pobreza, no se encuentra asegurada, la Secretaría de Salud debe asumir los gastos que son cobrados por el hospital y, adicional a esto, atender a la población venezolana. En cuanto a la seguridad, la delincuencia común ha aumentado el tráfico de drogas, las mafias y el contrabando, sin mencionar la inmigración de los hermanos bolivarianos que han afectado la seguridad de la capital Puerto Carreño, y Migración Colombia no cuenta con la infraestructura para controlar la situación. Necesario es mostrarle a Colombia y al mundo que nuestro departamento cuenta con enormes e inigualables recursos, esperando la intervención estatal para fomentar el desarrollo, no solo de Vichada, sino de todo el país. La geografía de nuestra tierra y su riqueza hídrica nos convierte en potencia para emprender macroproyectos industriales, que permitirán elevar el nivel de vida del pueblo colombiano. Solicitaré al Gobierno que preste especial atención e invierta en la despensa agrícola de Suramérica, del país. Nuestro departamento está olvidado por el Gobierno Nacional y por las entidades del Estado. Trabajaremos en este sentido para solucionar lo que esté a nuestro alcance, pero requerimos de la institucionalidad del Estado Colombiano para avanzar en términos de desarrollo, empleo, salud, educación, seguridad, infraestructura vial y brindar a nuestra gente una vida digna y demostrar que Vichada, también es Colombia, en donde sus habitantes hacemos patria.

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“Construimos un Vichada digno para sus habitantes”

Desde que asumió como gobernador del Vichada, Luis Carlos Álvarez, se propuso dejar en alto al departamento con la ejecución de grandes proyectos sociales y una gestión en la que primara el buen manejo de los recursos estatales. Pese a las limitaciones presupuestales, su administración ha desarrollado un trabajo integral que le ha permitido seguir avanzando en la construcción de un mejor territorio. Sobre la labor realizada en estos dos años, la revista El Congreso habló con el mandatario, quien destacó especialmente los programas que han favorecido a los pueblos indígenas. ¿Cómo avanzan los procesos para disminuir el índice de desnutrición en la población indígena infantil? Este es un tema complejo por dos razones: la primera, por las distancias entre las comunidades indígenas y los cascos urbanos, lo que conlleva a que la atención muchas veces sea tardía. Lo segundo, la falta de recursos como departamento para atender los requerimientos de la población nativa, considerada la mayor del departamento. En este orden de ideas, estamos trabajando por medio de la Mesa Permanente de Concertación Interinstitucional de los Pueblos Indígenas del departamento de Vichada como instancia entre el sector gubernamental y las comunidades étnicas para tomar allí decisiones que mejoren su calidad de vida y bienestar. Es así como hemos logrado priorizar la inversión y el acompañamiento estatal, en particular con acciones dirigidas a mitigar la desnutrición, sobre todo en la población infantil. ¿Qué inversiones se han realizado o se proyectan realizar para mejorar las vías de acceso a las poblaciones indígenas, así como su atención médica? Al observar la necesidad que padecen los territorios indígenas respecto al derecho fundamental a la salud, he puesto gran empeño en fortalecer la red hospitalaria, dotando y mejorando la infraestructura de los centros de salud, así como situándolos en zonas dispersas donde antes nunca se prestó el servicio. Igualmente, se presentó ante el Órgano Colegiado de Administración y Decisión (OCAD), un proyecto denominado “Estrategia de recuperación nutricional comunitaria” dirigida a niñas y niños indígenas de 0 a 5 años con desnutrición aguda, moderada o severa, o en riesgo de padecerla, en los municipios de Cumaribo y La Primavera, el cual ya fue aprobado. La atención tiene un horizonte de ejecución de doce meses, para la que se cuenta con un equipo interdisciplinario constituido por un nutricionista, enfermero profesional, médicos, técnicos agropecuarios y un gerente, así como con cinco gestores comunitarios (personas residentes en los resguardos focalizados). Usted dio unas declaraciones en las que aseguró que la salud en el departamento era un desastre,  ¿qué estrategias ha implementado para cambiar este panorama? El panorama es como el de todo el país. No estamos exentos de la ley 100 de 1993, pero estamos trabajando incansablemente, como ya lo expliqué anteriormente, para mejorar el servicio a la comunidad. Nos ocupamos arduamente para fortalecer la red pública y prestar una atención médica acorde con las necesidades de la población. Además de proyectos de infraestructura, se espera ampliar el personal para que el servicio sea mucho mejor. ¿Qué intervenciones ha hecho la gobernación para impulsar la economía desde la agricultura y la ganadería? Estamos apostándole al mejoramiento genético, un trabajo de investigación científica que ayude a potenciar el sector. Respecto a este tema, se están analizando las tasas de preñez en la ganadería del departamento, así como el mejoramiento de pastos y algo muy importante, la cadena productiva del marañón. ¿Cuál es el diagnóstico del departamento en época de posconflicto? ¿Bajaron los índices de violencia? Trabajamos de la mano con las Fuerzas Armadas y claramente la situación de violencia mejoró en la jurisdicción. Sin embargo, nos encontramos ante la crisis económica del vecino país de Venezuela, lo cual ha generado la presencia de hechos violentos, pues, como todo el mundo sabe, somos el departamento colombiano con los mayores kilómetros de frontera. Esto es un problema que se nos está saliendo de las manos. ¿En qué trabajará la gobernación en estos dos años que restan de gestión? Seguir construyendo un Vichada digno para sus habitantes, otorgar mejores servicios de educación y salud, fomentar y apoyar el agro, rescatar y estimular los valores culturales de los pueblos indígenas y recuperar las vías principales y terciarias, claro, siempre de la mano con la población del departamento a la que mi administración le ha dado más participación en la toma de decisiones. Para el caso de Vichada, se aprobaron recursos por más de 51 mil millones de pesos, que serán destinados principalmente al mantenimiento de carreteras, sector en el cual se invertirán unos 37 mil millones. La construcción de viviendas, el transporte escolar y el fortalecimiento de la pesca artesanal ocuparán también la atención del gobierno departamental en los próximos meses. ¿Qué tanto puede afectar al ritmo de trabajo de la administración, la campaña electoral en marcha? Claramente, el fin de la Ley 996 de 2005 es brindar garantías y transparencia en las elecciones, evitando acciones subjetivas de entidades públicas que favorezcan a candidatos. Sin embargo, su entrada en vigencia limita el actuar administrativo; de todos modos, soy respetuoso de los preceptos legales que rigen mi actuar.

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