La concejal Diana Diago denuncia que a las salida del Colegio Versalles en la localidad de Fontibón, muchos estudiantes se ponen cita para pelear.
Bogotá atraviesa una crisis de convivencia escolar. Las cifras del Observatorio de Convivencia Escolar revelan que la violencia física entre estudiantes no sólo sigue creciendo, sino que cada vez ocurre con mayor frecuencia fuera de las instituciones educativas del Distrito.
Entre enero y marzo de 2025 se reportaron 1.671 casos de violencia escolar, de los cuales 684 ocurrieron al interior de colegios públicos, equivalente al 40,92% del total. Sin embargo, para el mismo periodo de 2026 la situación se agravó significativamente: los casos ascendieron a 2.319, lo que representa un incremento del 38,8%, es decir, 648 casos más que el año anterior.
Lo más alarmante es que la violencia se está concentrando cada vez más dentro de los planteles educativos. Mientras en 2025 se registraron 684 casos al interior de las instituciones, en 2026 la cifra aumentó a 1.110, representando el 47,86% del total. Esto significa que prácticamente cinco de cada diez casos de violencia física ocurren dentro de los colegios, espacios que deberían garantizar la protección y el bienestar de los estudiantes.
“Los colegios no pueden convertirse en escenarios donde la violencia sea parte de la cotidianidad. Lo que estamos viendo es una situación cada vez más preocupante que exige acciones contundentes y resultados reales, no únicamente anuncios institucionales”, señaló Diago.
La gravedad de esta problemática quedó nuevamente en evidencia con el reciente caso registrado en el colegio Versalles, en la localidad de Fontibón, donde varios jóvenes se citaron para enfrentarse físicamente en las afueras de la institución. Este hecho refleja cómo la violencia entre estudiantes ha comenzado a normalizarse en algunos entornos escolares, generando preocupación entre padres de familia, docentes y la comunidad educativa.
Pese a esta realidad, la administración de Carlos Fernando Galán continúa destacando la ampliación de programas y estrategias de convivencia escolar. No obstante, las cifras muestran un panorama distinto: aumentan los casos de violencia, crecen los hechos ocurridos dentro de los colegios y no existen resultados visibles que demuestren una reducción efectiva de esta problemática.
“Mientras la Alcaldía habla de cobertura, las cifras hablan de resultados. Hoy tenemos más violencia escolar y más estudiantes afectados dentro de los colegios. La ciudad necesita una política efectiva que recupere la autoridad, fortalezca la convivencia y garantice entornos seguros para nuestros niños y jóvenes”, concluyó la cabildante.
