La Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA) ha lanzado una urgente alerta nacional ante la alarmante acumulación de una deuda que ya supera los $93.000 millones de pesos por parte del Gobierno Nacional. Estos recursos corresponden a los subsidios al Gas Licuado del Petróleo (GLP), un servicio público domiciliario vital que beneficia a más de un millón de personas de los estratos 1 y 2 en Colombia.
El Ministerio de Hacienda registra retrasos críticos en los giros: acumula un atraso promedio de 5 meses en el pago de subsidios para el consumo en cilindros (gas en pipeta) y de más de 8 meses en los correspondientes a las redes de distribución.
📈 Radiografía de la deuda: ¿A dónde no están llegando los recursos?
A pesar de que el Ministerio de Minas y Energía ya expidió las resoluciones de pago para los primeros meses del año, el dinero sigue congelado en las arcas de Minhacienda. El desglose de la deuda total de $93.184 millones revela una situación insostenible para el gremio distribuidor:
Subsidio al consumo en cilindros: $45.268 millones (corresponde al periodo enero-mayo 2026). ¡Esta deuda se multiplicó 11 veces en solo cinco meses!
Redes de distribución: $39.101 millones (atraso acumulado desde octubre del año pasado hasta mayo de 2026).
Compensación de transporte hacia Nariño: $7.510 millones.
Programa de reemplazo de leña: $1.306 millones.
“Estos retrasos en los desembolsos ponen en riesgo el servicio para más de un millón de familias de escasos recursos, que se verían obligadas a volver a cocinar con leña, afectando gravemente su salud pulmonar”, advirtió Alejandro Martínez Villegas, presidente de GASNOVA.
🗺️ Departamentos más afectados por la falta de subsidios al gas
La interrupción en el flujo de estos subsidios golpea directamente a las regiones más vulnerables y periféricas del país, donde la logística de energía ya es un desafío. Los departamentos en máxima alerta son:
Nariño
Cauca
Putumayo
Caquetá
Amazonas
San Andrés Islas
😷 El impacto social y ambiental: Un freno a la transición energética
El GLP no es solo un servicio público; para las familias de estratos 1 y 2 representa la única alternativa frente a la cocina tradicional con madera. Si los giros del Gobierno Nacional no se realizan a la mayor prontitud, las empresas distribuidoras —que cubren el 98% del territorio nacional— no tendrán la capacidad financiera para llevar esta energía a donde más se necesita.
El llamado gremial al Ministerio de Hacienda es unánime: ponerse al día de forma prioritaria con la deuda de los subsidios al GLP para evitar una crisis de salud pública por enfermedades respiratorias y un retroceso ambiental irreversible en las cocinas de los hogares más pobres de Colombia.
