Un día cívico no se trata de un festivo. Su propósito es incentivar a los ciudadanos a que participen en eventos significativos para el país. Esta jornada permite que las entidades públicas a nivel nacional del gobierno central suspendan sus actividades laborales.
De acuerdo con el decreto, “las entidades públicas de la Rama Ejecutiva del orden nacional, tanto del nivel central como descentralizado, impartirán y adoptarán las instrucciones pertinentes que permitan a sus servidores públicos suspender las diferentes actividades laborales y de atención al público”.
Sin embargo, los trabajadores de servicios públicos esenciales no pueden sumarse a la medida, como lo son la policía, salud pública, emergencias, atención y prevención de desastres, movilidad, seguridad y orden público, quienes deberán continuar con el cumplimiento de sus funciones con normalidad.
Los colegios y universidades públicas pueden suspender clases durante un día cívico para que los estudiantes y personal participen en las actividades por las que se decide decretar la medida.
Finalmente, en el sector privado, la aplicación de un día cívico depende de la decisión de cada empresa. Así las cosas, las empresas pueden acogerse a la medida, establecer un horario especial para la jornada laboral o continuar con sus actividades con normalidad.
