- Bogotá enfrenta un hueco fiscal de $491.830 millones adicionales para cumplir la meta de subsidios, afectando a 17.242 familias entre 2026 y 2027.
- Un hogar bogotano requiere hoy hasta $1.031.799 adicionales de ingresos para comprar una Vivienda de Interés Social (VIS).
- El licenciamiento actual prevé una caída de las iniciaciones de vivienda para 2026 y 2027, poniendo en riesgo la estabilidad del sector.
La concejal Sandra Forero Ramírez alertó en el Concejo de Bogotá que la política de vivienda de la ciudad ha sufrido por efectos derivados, a nivel nacional por el devastador “Efecto Peto” y a nivel local por nubarrones heredados del POT de Claudia López.
Forero reconoce que, si bien Bogotá tiene un gran programa de vivienda social, hay elementos que lo ponen en riesgo: los recursos que pueden comprometer la financiación y la gestión del suelo. Según datos oficiales de la Secretaría de Hábitat, la falta de recursos desfinanciaría los subsidios de 4.757 hogares en 2026 y de otros 12.485 en 2027.
“Hay un nubarrón sobre los subsidios para compra de vivienda en 2026 y 2027. El año pasado en la discusión de presupuesto advertí que la plata para estos subsidios no iba alcanzar, se necesitan $100.000 millones y solo se adicionaron $14.000. Hoy pueden estar comprometidos los subsidios de vivienda para las familias más vulnerables de Bogotá. Hay que buscar los recursos, por ejemplo, hay $1.48 billones parqueados en 14 proyectos del cupo de endeudamiento con 0% de ejecución que podrían financiar 60.653 subsidios de vivienda en el 2027, pero los subsidios para el 2026 siguen cojos.”, destacó Forero.
El otro nubarrón se posa sobre el suelo. Los niveles actuales de licenciamiento no permiten prever el sostenimiento de las iniciaciones de vivienda para 2026 y 2027. De hecho, el dinamismo observado en las iniciaciones del último año es el resultado de licencias aprobadas en años anteriores. “No acelerar los licenciamientos y no sostener los niveles de iniciación ponen en riesgo la generación de empleo del sector en Bogotá”, agregó.
La Cabildante reconoce que la administración tiene una gran oportunidad para repuntar en los licenciamientos e hizo un llamado para que las metas del los programas de vivienda social sigan avanzando. “Es muy importante que la administración garantice, tanto los recursos, como el suelo para construir vivienda. Hay que acelerar los licenciamientos, la aprobación de los 31 planes parciales pendientes y que se cumpla con la meta de subsidios asignada para asegurar la vivienda social en Bogotá”, puntualizó.
El POT de Claudia López apostó por iniciar 394.000 viviendas en renovación urbana, lo que implicaba licenciar 32.900 unidades anuales; sin embargo, el año pasado solo se licenciaron 1.243, una cifra que condena el futuro habitacional de Bogotá y que está en manos de esta administración reconducir.
Finalmente, Forero exigió eficiencia en la gestión de RenoBo, donde el 45% de los recursos del Fondo de Compensaciones Obligados ($152,3 mil millones) siguen sin asignarse mientras la compra de predios se proyecta apenas para finales de 2026 o inicios de 2027.
