febrero 9, 2026

La infancia no debe pagar el precio del cambio climático: Colombia actualiza sus compromisos ante el calentamiento global

• Colombia se enfrenta a una paradoja: aporta apenas el 0,6% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero1, pero es el cuarto país más vulnerable a las consecuencias del cambio climático en el mundo y el primero en las Américas2.
• En el centro de esta crisis están las niñas, niños y adolescentes, quienes, pese a ser el grupo que menos ha contribuido a la emergencia ambiental, sufren sus efectos con mayor intensidad.
• Desde la toma de decisiones se pueden dar pasos importantes para mitigar los efectos que ponen en riesgo el bienestar de la niñez.

La crisis climática pone en riesgo los derechos, bienestar e incluso la supervivencia de la infancia.
Acuerdos globales buscan mitigar y prevenir algunos efectos, tales como el Acuerdo de París, firmado en 2015, un tratado internacional vinculante de obligatorio cumplimiento para los países que se han adherido, como Colombia. Para dar vida al acuerdo, los países firmantes presentaron en 2020 sus planes de acción climática, (primera actualización) conocidos como Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (NDC’s, por sus siglas en inglés, y cuyas metas deben ser actualizadas cada cinco años.

Actualización de obligaciones frente al cambio climático

Este año, Colombia está actualizando, por segunda vez, sus obligaciones para hacer frente y adaptar su respuesta institucional y de otras entidades ante el cambio climático. La inclusión de niñas, los niños y los adolescentes en estas decisiones legales son temas que UNICEF acompaña para garantizar que su interés superior y prevalencia de derechos se vean reflejados en las medidas que se tomen.
El Índice Mundial de Riesgo3 indica que Colombia es el cuarto país más vulnerable a las consecuencias del cambio climático en el mundo y el primero en las Américas. Este índice, además de hacer manifiesta una urgencia por hablar de cambio climático y de trabajar en unas medidas para contrarrestarlo, clasifica a los países según su exposición y capacidad de respuesta frente a desastres naturales y tiene como función orientar la implementación de los compromisos asumidos en el Acuerdo de París en 2015, los cuales deben concretarse en cada país a través de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC’s).

En Colombia, algunas cifras ponen de manifiesto la necesidad de trabajar en estas contribuciones de forma expedita, teniendo en cuenta que la supervivencia de la infancia se ve directamente
amenazada:
• En 2024, más de 9.000 eventos climáticos extremos: incendios, vendavales, inundaciones y avalanchas, dejaron más de un millón de personas afectadas. (UNGRD)
• La inseguridad alimentaria golpea fuerte: el 40% de los hogares temen no tener suficiente comida, y en el 5,7% al menos un miembro pasó un día entero sin comer. (DANE)