julio 20, 2024
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Chingaza, el tesoro natural que abastece de agua a Bogotá y sus alrededores

En los Andes colombianos se encuentra un tesoro natural que desempeña un papel crucial en el suministro de agua para la región circundante, incluida la ciudad de Bogotá. El Parque Nacional Natural Chingaza, con una extensión de más de 78,000 hectáreas, altitudes que oscilan entre los 800 y los 4,050 metros sobre el nivel del mar y, además, que abarca 28 municipios en los departamentos de Cundinamarca, Meta y Boyacá, es responsable del abastecimiento del 80% del suministro hídrico de la capital y municipios como la Calera y Soacha. 


Uno de los ejemplos destacados de turismo sostenible en la región es la Reserva Natural EcoPalacio, ubicada dentro del Parque Nacional, ya que esta reserva ha dejado de practicar la ganadería y se ha comprometido con el cuidado del ecosistema, especialmente del agua. Además, ofrece bellos atractivos naturales para conocer, aprender y disfrutar dentro del turismo sostenible. El resguardo y el rincón del oso, y el sendero de los musgos son solo algunos de los destinos que los visitantes pueden explorar mientras aprenden sobre la importancia de la conservación y el respeto por la naturaleza. 

El Parque Nacional alberga una gran biodiversidad, desde bosques hasta páramos, siendo el hogar de una amplia variedad de especies vegetales y animales, muchas de las cuales son endémicas de la región. Destacando las más de 1200 especies de plantas registradas, representando el 23% del total de plantas de la región. Entre ellas se encuentran especies únicas como el frailejón Espeletia uribei, así como las plantas con flores Passiflora cuatrecasasii y Pentacalia axillariflora.

El Parque Nacional Natural Chingaza no solo es un refugio para la biodiversidad, sino también un lugar de gran importancia cultural e histórica. Antes de la llegada de los españoles, estas tierras estaban habitadas por los muiscas, quienes comprendían la importancia vital de las lagunas de montaña para el abastecimiento de agua. 

Además de su valor ecológico y cultural, Chingaza desempeña un papel crucial en la regulación del clima regional y la captura de carbono. Sus extensos bosques actúan como sumideros de carbono, ayudando a mitigar el cambio climático y proteger la biodiversidad.

A pesar de su importancia, Chingaza enfrenta una serie de desafíos, incluida la expansión agrícola y urbana, así como la contaminación y el cambio climático. Para proteger este valioso recurso natural, es fundamental promover prácticas de manejo sostenible y concientizar a la población sobre la importancia de conservar estos ecosistemas únicos.

En resumen, Chingaza es mucho más que un parque nacional: es un tesoro natural invaluable que desempeña un papel vital en el suministro de agua, la conservación de la biodiversidad y la protección del clima. Su preservación es fundamental para garantizar un futuro sostenible para Bogotá y sus alrededores.