El programa de gobierno “Cáchira, Incluyente y Participativa” surgió de la necesidad de darle mayor participación a la gente en la toma de decisiones para responder a las demandas sociales de la población. “La idea es desarrollar muchos espacios de trabajo en el municipio con la colaboración de toda la comunidad, vengo desarrollando un proyecto que permita darles recursos que ejecuten directamente las juntas de acción comunal por medio de convenios solidarios, para que puedan intervenir en obras de mantenimiento vial, ampliación de caminos, acueductos veredales y demás”, señala el alcalde.
Javier Alexis Pabón Acevedo, alcalde de la localidad de Cáchira, es ingeniero Ambiental de la Universidad de Pamplona y tiene una especialización en Gestión de Sistemas Integrados de la Calidad de la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga. Inició su vida pública en el municipio de Cáchira, donde trabajó en temas de residuos sólidos y posteriormente fundó la empresa de acueducto y alcantarillado en 2010. El mandatario llegó a la alcaldía con 2.974 votos y desde entonces busca un desarrollo incluyente y participativo para la región.
Desde la administración han tratado de mantener una paz permanente en Cáchira, un municipio del departamento de Norte de Santander que fue golpeado por el accionar de los grupos armados hasta el año 2005, con secuestros y ataques que dejaron huella y dolor entre la población. “Hemos tratado de dejar las diferencias a un lado, apoyando las iniciativas sin importar de la persona que venga a solicitarlas y dejar esos temas políticos de calle. Somos un pueblo grande y bonito, pero tenemos los problemas que cualquier municipio de sexta categoría puede tener”, sostiene el mandatario. En esa línea, se trabaja en la dinamización de la economía para fortalecer el campo y abrir nuevas fuentes de ingreso que permitan ofrecer mejores condiciones de vida a sus habitantes.
Cáchira no sintió mucho el golpe de la pandemia en el sector económico, ya que es un municipio de vocación agropecuaria, por lo que su trabajo jamás se frenó durante la emergencia sanitaria que vive el país. El índice de contagio del covid-19 también ha sido mínimo, lo cual ha facilitado la reactivación del comercio y demás actividades tanto en la zona urbana y rural. “Este año decidimos apoyar considerablemente a las asociaciones de productores y crear otras para llegar con algunos
recursos a los lugares que más lo necesitan. Creamos la asociación de cultivadores de durazno que es una iniciativa nueva al igual que la de aguacate, dimos apoyo a los cacaoteros y tenemos en este momento una apuesta para impulsar los cítricos”, destaca el alcalde, quien informó que la asociación de municipios de la Provincia de Ocaña viene entregando vehículos para el transporte de estos alimentos, gracias a la gestión realizada ante la ONU y la Agencia de Desarrollo Rural (ADR).
Desde las dos últimas administraciones y la que Javier Pabón tiene a cargo ahora, se ha logrado dar una buena apertura de vías terciarias, debido a que el municipio solo contaba con cinco o seis nada más hace unos 10 años. “Aparte de la principal, hoy en día ya existen casi 30 vías que han beneficiado a la gente ya que fortalece el desplazamiento de los productos agrícolas y de la misma comunidad en general de un lugar a otro. Eso también es un reto grande para el municipio puesto que el mantenimiento de las nuevas vías ha incrementado los costos”, admite el mandatario. Como parte de la gestión desarrollada, se ha adelantado además una obra que tenía más de ocho años con dificultades para ejecutarse, la cual tiene que ver con la construcción del sistema de captación y tratamiento del acueducto del municipio. “El año pasado se logró terminar este proyecto tan importante y esperado por la población. Además, en 15 días se espera iniciar el mejoramiento de escenarios deportivos, incluidas cubiertas y canchas nuevas, obras que ya están en licitación pública”, resalta el funcionario, quien mencionó entre los avances, el inicio de la construcción de acueductos veredales, en los que esta el de la vereda La Primavera con una inversión del orden de los 900 millones de pesos.
Cáchira se conoce como el “Paraíso natural de Norte de Santander”, motivo por el cual el alcalde decidió apostarle con todo al turismo en la región. Y es que según el mandatario, desde los límites con el Cesar hasta el páramo de Santurbán, existen un sinnúmero de espacios naturales para visitar, pero hace falta infraestructura turística como buenos hoteles y restaurantes para mover ese renglón de la economía en el municipio. “Hemos notado que a la gente le da miedo invertir, arriesgarse. Estamos en la tarea de establecer un plan de desarrollo de turismo, este año ya lo estamos formulando, porque queremos impulsar el tema del páramo, la laguna y el avistamiento del cóndor”, afirma Pabón, quien destaca que Cáchira quedó en el tercer lugar en la cantidad de avistamientos que se hicieron, según el censo nacional del cóndor que se realizó a nivel nacional. El municipio también cuenta con una capacidad hídrica envidiable, así como con una variedad de climas y temperaturas, que van desde los 35 grados hasta los 10 o nueve grados aproximadamente, ofreciendo condiciones favorables para el turismo. Con una zona que ahora brinda seguridad, el alcalde hace un llamado al Gobierno Nacional para que tenga en cuenta a esa región en el Programa de Desarrollo con Enroque Territorial (PDET). “Nosotros actualmente no tenemos problemas de conflicto armado, pero vivimos la guerra y no somos municipio PDET y por eso nos quedamos por fuera de muchos proyectos e iniciativas que nos privan de una bolsa de recursos importantes”.




