La norma impide el uso de armas por parte de civiles durante la jornada nacional de protesta convocada para este jueves por las centrales obreras y estudiantes.
La medida busca preservar el control del orden público durante el paro que se llevará a cabo el 21 de noviembre en todo el país.
Como parte de las acciones que tomará el gobierno, habrá un control al consumo de bebidas alcohólicas, se ordenará el cierre de los pasos terrestres y fluviales fronterizos y se permitirá la implementación del toque de queda por parte de los mandatarios locales “cuando las circunstancias lo ameriten”, aseguró la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez.
La funcionaria confirmó que en dicho decreto el gobierno le dará potestad a los alcaldes y gobernadores para que, teniendo en cuenta la situación de cada región, determinen si aplican o no el toque de queda.



