El presidente Abelardo De La Espriella anunció una determinación histórica para el sistema de salud del magisterio: no prorrogar el contrato entre el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) y la Fiduprevisora, vínculo que operó durante 36 años y acumuló 43 otrosíes. La medida responde a una crisis estructural reflejada en un patrimonio negativo superior a los 3,1 billones de pesos, fallas críticas en la atención médica de los docentes y demoras generalizadas en pagos y prestaciones.
El mandatario ordenó la apertura inmediata de una auditoría forense integral para rastrear el destino de los recursos y denunció esquemas de reparto burocrático y cuotas millonarias que habrían beneficiado a redes políticas, abogados y contratistas a costa de la salud de los educadores.
Claves de la intervención y plan de transición:
Fin a 36 años de concesión con Fiduprevisora: Ruptura definitiva del esquema contractual tras detectar un déficit financiero de 3,1 billones de pesos y un deterioro continuo en el servicio médico a los maestros.
Auditoría forense a fondo: Un equipo especializado investigará el manejo histórico del fondo; los resultados y evidencias serán remitidos a la Fiscalía General de la Nación, la Contraloría y la Procuraduría.
Cero tolerancia al clientelismo: Denuncia directa frente a presuntas cuotas burocráticas y pagos indebidos de favores políticos:
“Si hubo políticos, abogados, funcionarios o contratistas que utilizaron los recursos de los maestros para pagar favores y alimentar redes clientelistas, tendrán que responder ante la justicia, caiga quien caiga. El Estado no puede seguir siendo una caja menor de intereses particulares”.
Garantía total en la atención: El Gobierno Nacional aseguró que durante el cambio de modelo no se suspenderán los servicios médicos ni las prestaciones sociales de los docentes y sus familias.
Nuevo esquema de administración: Inicio de una transición transparente hacia un operador con altos estándares de eficiencia y vigilancia técnica.
