mayo 25, 2026

Con acuerdos de reparación y actos simbólicos de memoria, víctimas de la Fuerza Pública cerraron histórico proceso en Córdoba, liderado por la ARN

El encuentro reunió a familiares de víctimas de ejecuciones extrajudiciales y desaparición forzada junto a exintegrantes del Batallón Junín y el Gaula Córdoba, quienes participaron en espacios de escucha, verdad y reconocimiento.

🌱 La siembra de una bonga, la entrega de sombreros vueltiaos y relicarios con memoria digital simbolizaron el compromiso con la #Paz, la #NoRepetición y la #Reparación.

“Hoy vinimos a mirarlos a los ojos y reconocer el daño causado”, expresó uno de los comparecientes ante la JEP.

La ARN, la JEP y la OIM destacaron este proceso como un ejemplo de construcción de paz territorial y reconciliación en Colombia.

La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) lideró el cierre de un proceso de diálogo entre víctimas y exintegrantes de la Fuerza Pública en el departamento de Córdoba, en un acto simbólico denominado ‘Luz de Esperanza’, que marcó un paso hacia la reconciliación y la construcción de paz en el territorio.

En el encuentro participaron 16 familiares de víctimas de ejecuciones extrajudiciales y desaparición forzada, junto a 20 comparecientes del Batallón de Infantería número 33 Junín del Alto Sinú y del Gaula Córdoba, quienes durante varios meses sostuvieron espacios de escucha, reconocimiento y reflexión sobre los hechos ocurridos.

La directora de la ARN, Alejandra Miller, destacó el valor de estos procesos para el país y la necesidad de ampliarlos a otras regiones: “Sí se puede; necesitamos que este tipo de procesos se amplifiquen en todos los territorios del país, porque aún hay mucho dolor”, afirmó, al resaltar que estos encuentros permiten avanzar hacia la reconciliación desde el reconocimiento de lo ocurrido.

Durante el acto, se desarrollaron acciones restaurativas construidas de manera conjunta, como la entrega de sombreros vueltiaos tejidos entre víctimas y comparecientes, relicarios con códigos QR que recogen la memoria del proceso y la siembra de una bonga, árbol emblemático de la región. Estos símbolos representaron la dignidad, la memoria y el compromiso de no repetición.