El líder campesino y defensor de derechos humanos Luis Alberto Peña fue asesinado la mañana del 1 de mayo en el municipio de Miranda, Cauca. Peña, reconocido por su activismo en procesos campesinos, sindicales y su militancia en el Pacto Histórico, fue interceptado por sicarios mientras se movilizaba en moto por el barrio Libertadores, en una zona conocida como la calle mocha.
El crimen ocurrió mientras Peña adelantaba labores de convocatoria para la jornada de movilización del Día Internacional del Trabajo. Según la Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano, el homicidio no solo estaría relacionado con su participación política, sino también con su liderazgo territorial, el cual incomodaba a actores armados ilegales de la región.
Organizaciones sociales responsabilizaron al Estado por la falta de garantías para la defensa de los derechos humanos en el Cauca y por permitir el avance de estructuras armadas que han puesto en riesgo a múltiples líderes sociales. El presidente Gustavo Petro, al conocer la noticia, pidió un minuto de silencio en su honor desde la Plaza de Bolívar en Bogotá y atribuyó el asesinato a su activismo en torno a la consulta popular.
Peña era integrante de la Asociación Pro Constitución Zona de Reserva Campesina del Municipio de Miranda y del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano. También había militado en la Unión Patriótica. Su trabajo se enfocaba en la defensa de los recursos naturales, el desarrollo rural y la protección de territorios campesinos frente al avance de economías ilegales.
Las autoridades locales adelantan investigaciones para establecer los móviles del asesinato y dar con los responsables. Cauca, una región atravesada por el conflicto armado, ha sido escenario de múltiples ataques contra líderes sociales. Según Indepaz, en lo que va del año, han sido asesinados 55 defensores de derechos humanos en el país, de los cuales 13 casos se han registrado en este departamento.
