Hace casi un año 25 familias de la vereda Yerbabuena, en Chía (Cundinamarca), le apostaron a conocer sobre el emprendimiento rural y ya están viendo los resultados definitivos. Piensan en grande, tendrán su marca: Uniagroyer.
Este emprendimiento surgió gracias al curso ‘Producción agropecuaria para la soberanía alimentaria’, que promovió la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), a través del concesionario AcceNorte y el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena).
“Nosotros seguiremos apoyando y fortaleciendo el proyecto. Por tal razón, estaremos gestionando con el Sena nuevos espacios de capacitación en temas de emprendimiento. Sabemos que están comprometidos con la iniciativa y estamos muy contentos con los excelentes resultados”, dijo el vicepresidente de Gestión Contractual de la ANI, Luis Eduardo Gutiérrez.
Fueron 96 horas teórico-práctica en las que estos estudiantes recibieron conocimientos básicos para el cuidado de especies menores como gallinas, ovejas y codornices, y la siembra de hortalizas. En diciembre pasado, como parte del proceso les entregaron el capital semilla consistente en 150 gallinas ponedoras y los insumos para siembre de verduras y hortalizas.
“Empezamos 25 familias, en su mayoría, propietarias de pequeñas fincas. Uno de ellos, don Daniel Díaz, nos cedió un terreno de 10 x 12 metros donde tenemos el galpón y la huerta. Poco a poco el número de compañeros se ha reducido, pues cada uno empezó a crear sus huertas. Cuando inició la pandemia quedábamos 15, que somos los que nos rotamos para el cuidado de los animalitos y el cultivo”, cuenta Gloria Daza, una de las estudiantes más comprometidas con el proceso.
En estos seis meses, los resultados han sido significativos, al punto que decidieron formalizarse y crear la Unidad Agropecuaria de Yerbabuena (Uniagroyer), nombre que esperan registrar para comercializar masivamente sus productos en el corto plazo. Ya tienen un plante para arrancar y comprar más gallinas.
