marzo 10, 2026

Tragedia por ola invernal en Nariño: ya son ocho las víctimas mortales

La fuerte ola invernal que azota al departamento de Nariño ya deja ocho víctimas mortales en menos de 24 horas. A la tragedia ocurrida en Barbacoas, donde murieron siete miembros de una comunidad indígena awá, se suma el fallecimiento de un vigilante escolar en Cumbitara.

La nueva víctima fue identificada como Jaime Hernán Hidalgo Fuel, trabajador de la Institución Educativa Sidón, quien fue arrastrado por la corriente mientras nadaba en la quebrada Honda, en el corregimiento del mismo nombre. Su cuerpo habría sido llevado por la fuerza del agua hasta el río Patía, uno de los más caudalosos de la región.

Las labores de búsqueda comenzaron desde la mañana del lunes 5 de mayo, cuando se reportó su desaparición. Vecinos, familiares y autoridades han recorrido zonas aledañas y ribereñas, como las veredas La Tortuga, Pesquería y Nulpi, sin éxito hasta el momento.

La primera tragedia ocurrió el domingo 4 de mayo en el municipio de Barbacoas. Una embarcación artesanal que transportaba a siete indígenas del resguardo Gran Sábalo y la comunidad de San Jacinto naufragó en el río Nulpe. Las víctimas, entre ellas cuatro menores de edad, murieron ahogadas.

Testigos aseguran que el bote era conducido por Misael García, y que fue sorprendido por una creciente súbita provocada por las intensas lluvias. Las autoridades indígenas señalan que la corriente arrastró la embarcación sin dar oportunidad a sus ocupantes de ponerse a salvo.

La situación en Nariño es crítica y las comunidades ribereñas enfrentan constantes amenazas por deslizamientos, crecientes y desbordamientos. Organismos de socorro y autoridades locales reiteraron el llamado a la precaución, especialmente en zonas vulnerables como Barbacoas y Cumbitara.