Un violento ataque con explosivos sacudió en la noche del martes 13 de mayo el corregimiento de El Estrecho, en el municipio de Patía, al sur del departamento del Cauca. El atentado dejó al menos siete personas heridas —cinco civiles y dos policías— y generó cuantiosos daños materiales en viviendas y estructuras públicas.
El objetivo del ataque fue la subestación de Policía del corregimiento y el Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento No. 29 del Ejército Nacional. Según las autoridades, los responsables serían integrantes del frente ‘Carlos Patiño’ de las disidencias de las FARC, grupo armado ilegal con fuerte presencia en la región.
De acuerdo con el reporte oficial, el ataque fue ejecutado mediante una volqueta blanca acondicionada con una plataforma de lanzamiento de artefactos explosivos de alto poder. Posterior a las explosiones, se registraron hostigamientos con ráfagas de fusil, aumentando el pánico entre los habitantes.
“Dios mío, volaron todo. Allá hay algunos heridos, los soldados los están atendiendo”, narró un testigo en un video grabado en el lugar de los hechos.
La explosión, ocurrida hacia las 8:30 p.m., causó la destrucción parcial de la subestación de Policía y afectó al menos nueve viviendas aledañas, cuyas fachadas y ventanales resultaron seriamente dañados. También se reportaron daños en una estación de servicio de la empresa Petromil, ubicada en las cercanías.
Los heridos fueron atendidos en la zona por soldados y personal de emergencia, mientras se activaban los protocolos de seguridad y evacuación. Imágenes difundidas tras el ataque muestran a algunas víctimas recibiendo atención médica directamente en el suelo, dada la magnitud del incidente.
En medio de la emergencia, las Fuerzas Militares anunciaron la activación de un plan de reacción en coordinación con el Comando Superior, y continúan evaluando el alcance de los daños y la presencia de más víctimas.
El frente ‘Carlos Patiño’, señalado como autor del ataque, ha protagonizado otros atentados similares en el pasado, aprovechando las condiciones geográficas y la limitada presencia estatal en zonas rurales del Cauca.
Este nuevo episodio de violencia pone en evidencia las persistentes amenazas de seguridad que enfrentan las comunidades del suroccidente del país. El atentado también genera preocupación por la vulnerabilidad de la infraestructura pública y la capacidad de respuesta ante ataques de este tipo, en territorios que continúan bajo la influencia de actores armados ilegales.
Las autoridades locales y nacionales trabajan ahora en garantizar la seguridad de los habitantes de Patía y reforzar la presencia institucional en la zona para prevenir futuros ataques.
Tomado de: INFOBAE
