marzo 7, 2026

Adaptación

¿Cómo enfrentar los temores al salir en época de pandemia?

Durante y después de un periodo de aislamiento, la salud mental se convierte en un factor importante. Es el regresar a una “nueva normalidad” cargada de medidas de autocuidado después de estar en casa con el objetivo de controlar la epidemia de covid-19. Para Nubia Esperanza Bautista, Subdirectora de Enfermedades no Transmisibles, del Ministerio de Salud y Protección Social, “todas las personas y familias no se sienten o no reaccionan igual ante la posibilidad de retomar las actividades fuera de casa, después del aislamiento preventivo obligatorio”. Por ejemplo, sostiene, están las personas que sienten miedo o ansiedad ante la posibilidad de salir, y por tanto, no querrán hacerlo aun cuando sea necesario dadas sus actividades laborales; “también estarán quienes se sienten cómodas, seguras y vinculadas fuertemente a sus familiares en casa, y tal vez, prefieran no tener que salir incluso teniendo que hacerlo; y por otro lado, habrá quienes sientan alivio y tranquilidad ante la posibilidad de salir”, dijo la Subdirectora Bautista. En cualquiera que sea el caso es fundamental cuidar la salud mental siguiendo algunas acciones recomendadas por expertos antes de salir de casa, mientras se encuentra afuera y a su regreso. Antes de salir de casa Según la experta, las personas deben identificar sus pensamientos, emociones y sentimientos antes de salir de casa, y de ser necesario hablar del tema y buscar ayuda. “Busque en su entorno una persona de confianza con quien hablar sobre eso que le suscita esta nueva situación, desahóguese y escuche también lo que puede estar pensando o sintiendo esa otra persona sobre la misma. Hágalo sin temor a ser juzgado o criticado, puede que esa persona también necesite hablar sobre el tema. Si prefiere, escriba sobre esas emociones, pensamientos o sentimientos”, dijo la doctora Bautista. Agregó que en familia hay una oportunidad para hablar, desahogarse y escuchar a los demás, donde se deben incluir a cada uno de los integrantes de la familia como los niños, los adultos mayores y las personas en situación de discapacidad. “En ocasiones no es fácil hablar sobre lo que se siente o piensa, así que ofrézcale a sus familiares la oportunidad de hablar; o más que preguntar directamente, coménteles cómo los ve. Por ejemplo, “te veo triste, callado(a) o preocupado(a)”, ¿quieres que hablemos sobre esto que te preocupa?”, recomendó. Esto, teniendo en cuenta que muchas familias durante el aislamiento preventivo, tuvieron la posibilidad de establecer mayor contacto y cercanía emocional y física entre sus integrantes, y “ante la salida de casa de algunos de sus miembros, algunas personas pueden generar sentimientos de tristeza por la separación física o miedo a romper los vínculos y la cercanía familiar que generó”, puntualizó. La recomendación es retomar las actividades cotidianas donde cada integrante asuma un rol con niveles de responsabilidad y fomentar el autocuidado en todo momento. “Si requiere reorganizar los roles de cuidado, es importante que planee quién de la familia los asumirá. Si es un cuidador externo, recuerde proporcionarle los elementos de protección personal y refuerce en esta persona las medidas de higiene y desinfección necesarias. Evite al máximo generar sobrecarga en las personas mayores, los niños y/o niñas”, recomendó Bautista. Recomendaciones fuera de la casa La comunicación es importante cuando se está fuera de casa, ayuda a mantener el vínculo familiar y a reducir sus preocupaciones por el bienestar de quienes se quedan. Esté atento a los posibles riesgos, pero sin pánico. Si observa que alguna persona a su alrededor no está siguiendo las recomendaciones de protección personal y esto lo pone a usted en riesgo, con respeto, recuérdele la importancia de cuidarse y cuidar a las demás personas. Indague si puede ayudarle en algo o suministrarle algún elemento de protección que usted tenga a la mano y del cual la otra persona no dispone. Si siente que puede entrar en pánico ante un posible riesgo, deje aquello que esté realizando y respire lento y pausado, tómese 4 segundos al inhalar y 4 segundos al exhalar. Recuerde que parar para respirar le ayuda a manejar sus emociones. No estigmatice, ni discrimine a las personas por su rol, labor o servicio. Son personas, que al igual que usted, deben retomar sus labores o prestan un servicio vital para los demás. En su lugar, sea empático. El distanciamiento físico no significa que no tenga la posibilidad de ayudar o ser ayudado; una buena actitud, siempre aporta. En el trabajo Hable con compañeros(as), comparta sus experiencias, escuche, y exprese sus emociones y sentimientos en los momentos de descanso. Si se siente estresado(a), cansado(a) o ansioso(a), pare y respire. Realice técnicas de respiración profunda. También puede programarse para realizar respiraciones profundas con cierta periodicidad. Por ejemplo, puede programar una alarma con recordatorio para hacer 4 o 5 respiraciones profundas cada hora, esto evita que se enganche con sentimientos, emociones o pensamientos angustiantes. Indague cómo puede participar en las acciones para el cuidado de la salud mental en el lugar donde trabaja. De regreso a casa Tome un descanso e identifique cómo se siente después de cada salida. Si algo le incomodó o no le hizo sentir bien, evalúe qué sería importante ajustar para las siguientes salidas de casa y haga los ajustes necesarios. Converse con su familia sobre los principales acontecimientos en casa durante su ausencia; de igual manera, comparta con las personas que se han quedado en casa las diferentes situaciones cotidianas vividas fuera, seguro todos los que se quedan querrán saber cómo transcurre la vida allá afuera. Indague acerca de cómo transcurrió el día en casa y si los integrantes de la familia han podido asumir los roles y tareas que usted asumía antes de regresar a sus labores fuera de casa. De ser necesario, conversen sobre el tema y reorganicen nuevamente tareas y roles. Finalmente, la experta informó que el Ministerio de Salud y Protección Social cuenta con la línea telefónica gratuita 192, opción 4, para atender a la ciudadanía en caso de requerir ayuda profesional en tema de salud mental. Tomado de Ministerio de Salud. 

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Las responsabilidades que tenemos como sociedad frente a la covid-19

Disciplina social ha sido un concepto escuchado las últimas semanas en las declaraciones del presidente Iván Duque y del ministro de Salud y Protección Social, Fernando Ruiz Gómez, y que implica el compromiso de la ciudadanía en la forma de acatar las medidas tomadas por el Gobierno Nacional. “Todos los países han terminado aceptando y adaptando sus vidas por recomendaciones de la OMS y de los gobiernos en cuanto a las medidas de distanciamiento social preventivo y los resultados se han ido dando. En la medida que todos entendamos en términos de cambiar nuestros patrones de conducta y comportarnos en beneficio de la sociedad, todos los ciudadanos entenderemos y entre todos contribuiremos a seguir adelante. No podemos desfallecer porque vamos en buena dirección”, explica el psiquiatra y Jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad del Rosario, Rodrigo Córdoba. La disciplina, señala Córdoba, es el acto individual que tenemos cada uno para mantener una serie de normas. Al llevarlo a un término aplicado como sociedad, es un conjunto de normas para que podamos funcionar de manera adecuada. “Un ejemplo muy gráfico es la nicotina, cuando se dieron cuenta que el uso de nicotina aumentaba la incidencia de cáncer de pulmón se dictaron una serie de normas, conductas y patrones, por ejemplo, ya nadie prende un cigarrillo en un lugar cerrado. Trayéndolo a esta situación, nada deja de ser más importante que la distancia, el uso adecuado de tapabocas y el lavado de manos, llevar esto al día a día es dar un gran paso en la lucha contra la covid-19”. El regresar a lo que llamamos la normalidad, es decir, volver a vivir como lo hacíamos antes, será un proceso gradual, tal como lo está siendo el proceso de aislamiento preventivo. “Los seres humanos tenemos todos los recursos mentales para adaptarnos gradual y progresivamente. Sin duda muchos hemos tenido situaciones difíciles, quisiéramos ver personas que nos hacen falta, dificultades, pero la mejor manera de garantizar que esto lo hagamos de manera adecuada es cambiando nuestra forma de pensar, nuestros patrones de conducta”, dice Córdoba. Si todos adaptamos estos cambios y lo hacemos de una manera progresiva y lenta, cuidándonos y cuidando a los otros, pronto podremos tener esa vida que extrañamos y que llamamos la normalidad. Es de resaltar que el trabajo entre todos está dando resultados desde el ámbito social frente a las medidas tomadas por el gobierno, pero aún falta. “Avanzamos, pero no quiere decir que no se puede desfallecer. Esto no es una carrera corta sino una marcha larga. Debemos ser honestos con nosotros mismos y proyectar que si mantenemos estas formas de funcionamiento estamos siendo favorables para el desarrollo de la sociedad”, indica el especialista Córdoba. Por último la recomendación entregada a las personas en general es no descuidar su salud y estar atentos a signos y síntomas. No se trata únicamente de covid-19 sino de diferentes patologías que pueden aparecer y el no estar atentos a ellas puede generar inconvenientes, por lo cual la responsabilidad  prima en estas situaciones. “Que esté el virus en estos momentos no quiere decir que las situaciones de salud desaparezcan. Quien tenga una molestia y amerite ir a un servicio de urgencias o llamar a su médico, debe hacerlo. Muchos han llegado a consultar con complicaciones mayores por minimizar los síntomas”, concluyó. Tomado de Ministerio de Salud. 

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